La financiación empresarial se ha convertido en un modelo de negocio ideal para obtener capital de trabajo y transformarlo en efectivo. La agilidad del mercado, la fuerte competitividad, los múltiples compromisos del sector y la búsqueda de una estructura capaz de soportar el desenvolvimiento de las empresas de cara a un mercado cada vez más exigente, ha consolidado el servicio de Factoring como una herramienta competitiva para alcanzar la liquidez necesaria de las empresas.
Bajo este panorama, las alternativas de financiación a las pequeñas y medianas empresas se han convertido en un factor decisivo para garantizar su continuidad y progreso. Hoy, el Factoring es una modalidad que permite a las organizaciones atender su demanda de liquidez e impulsar el crecimiento económico de las pymes en Colombia, pues les otorga los recursos necesarios para ejecutar su estrategia, sin necesidad de aumentar su nivel de endeudamiento.
Según un estudio revelado por Asobancaria, a nivel mundial, este modelo se ha configurado como una herramienta importante para atender las demandas de solvencia. Entre 2010 y 2015, el crecimiento del Factoring (57,7%) fue notable y para 2015 el volumen transado ascendió a USD 2.595 billones y en Colombia, el mercado de Factoring ha tenido un avance satisfactorio en los últimos 4 años.
Según datos del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT), el sector bancario ha diversificado las opciones de financiación con mayores ventajas en términos de accesibilidad, impulsando el crecimiento y expansión del mercado, lo cual muestra la necesidad de adoptar el Factoring como una plataforma de servicio diferencial que unifica la factura como título de valor y permite a micros, pequeños y medianos empresarios obtener capital de trabajo.
Pero, ¿cómo funciona? En este proceso existen 3 actores clave: el primero se refiere al Proveedor que vende sus bienes y/o servicios y emite una factura al vencimiento, la cual contiene los términos y condiciones de la venta respecto al monto, descripción y plazo para el pago. Por otra parte, está el Comprador o empresa que adquiere los bienes o servicios al Proveedor y debe realizar el pago de la obligación contenida en la factura. Y por último, tenemos a la Entidad Financiera que efectúa el descuento de las facturas al Proveedor y recibe al vencimiento el pago de la factura por parte del Pagador.
Sin duda, el Factoring permite al empresario acceder a dinero en efectivo de forma inmediata con el respaldo de sus cuentas por cobrar – no de sus estados financieros – sin necesidad de avales o garantías adicionales, otorgando mayor eficiencia en costos y tiempos de entrega. Sin embargo, y a pesar de estos beneficios, Asobancaria confirmó que solo el 3% de las micro-empresas o pymes en el país adoptan esta estructura financiera como una alternativa efectiva para solucionar sus problemas de liquidez.
“El Factoring permite al empresario acceder a dinero en efectivo de forma inmediata con el respaldo de sus cuentas por cobrar – no de sus estados financieros”
Un modelo de financiación que no altera los niveles de endeudamiento y se convierte en una línea de crédito que le permite al sector empresarial disponer de recursos, tasas competitivas y un servicio completamente adaptado a la naturaleza de cada negocio, así: una vez emitida la factura, el Proveedor procede a endosarla a la Entidad Financiera para obtener un porcentaje sobre el valor de la misma de manera inmediata, como si fuera un pago anticipado. La Entidad Financiera se encarga de gestionar el recaudo y debe cobrar en la fecha de vencimiento de la factura, el valor al Pagador.
En este sentido, el Factoring ofrece opciones de financiación que dependen de la empresa que solicite el pago de la factura para obtener mayor liquidez, ya que le permite al pagador aprovechar los descuentos por pronto pago, solicitando a la Entidad Financiera el pago inmediato al Proveedor
Por último, este modelo financiero se destaca por ofrecer liquidez inmediata sin generar pasivos, mejorar los indicadores financieros de la empresas, reservar las líneas de crédito bancaria a largo plazo, incrementar la disponibilidad de recursos, convertir las ventas a plazo en ventas a contado, reducir dependencia con las entidades financieras, planificar y mejorar el flujo de caja, así como ampliar los términos de las ventas.
Es así como el Factoring se convierte en un servicio clave que garantiza mayor eficiencia en costos y tiempos de entrega, ofrece liquidez y la posibilidad de acceder a los mejores descuentos. Una solución dinámica liderada por entidades financieras, que impulsan el crecimiento de las pymes a través de un manejo efectivo de la herramienta, así como asesoría y acompañamiento para facilitar el acceso al producto, lo cual genera ventajas en términos de rentabilidad, liquidez, inversión, control y prevención de lavados de activos.










