«Es momento de modificar muchos de nuestros aspectos y formas de pensar y hacer las cosas, pero antes de esto, es aún más importante tomarnos un momento y respirar para aclarar la mente y ver en perspectiva la situación y nuestra situación dentro de ella.»
Pasamos por un momento único en nuestras vidas donde sin ningún tipo de aviso previo, nos obligaron a sufrir una inmersión en un nuevo mundo. El mundo tal y como lo conocíamos y las interacciones cotidianas dejaron de ser tan cotidianas y nuestro mundo cotidiano se volvió todo menos cotidiano. Comunicaciones, trabajos, estudios, compras, diversión, viajes, todo se tornó hacía el único canal que un virus epidemiológico no puede alcanzar todavía, el canal digital… y encerrados en nuestras propias casas.
Un cambio tan drástico como este por supuesto que trae cambios muy fuertes en nuestras vidas, no solo a nivel personal sino laboral. En el mundo de los negocios estamos siendo espectadores y partícipes de cierres de establecimientos, despidos, reducción en las ventas, quiebras, viendo cómo se multiplican en muchos de los sectores de la economía de manera acelerada y exponencial. Y aún al escuchar frases bastante conocidas y llenas de esperanza sobre las crisis y sus oportunidades de reinvención, no resulta suficiente a la hora de reaccionar ante este infortunado evento.
Es momento de modificar muchos de nuestros aspectos y formas de pensar y hacer las cosas, pero antes de esto, es aún más importante tomarnos un momento y respirar para aclarar la mente y ver en perspectiva la situación y nuestra situación dentro de ella. Esto para realmente poder tomar decisiones acertadas y que no comprometan aún más nuestras vidas por decisiones tomadas por impulso y de forma apresurada. Además, es una gran oportunidad (generada de manera obligatoria) de hacer un flash-back y preguntarnos si lo que estamos haciendo realmente es lo que nos gusta hacer y lo que alguna vez soñamos algún tiempo atrás que nos veíamos haciendo como parte de nuestro futuro. Y aquí quiero compartir unas breves líneas de un gran escritor del mundo de los comics ya fallecido, que finalizando su vida (pero no su carrera) compartía en una de sus entrevistas, resultando verdaderamente inspirador, y en momentos como este, puede ser una gran luz en esta época de cambios para nuestras vidas personales y profesionales.
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“Creo que, hagas lo que hagas, debes hacer siempre lo que más quieres y en lo que eres mejor. Muchas personas realmente no hacen lo que sus corazones desean, y en su lugar intentan hacer otras cosas porque piensan que será más fácil conseguir un trabajo o ganar dinero. Y si eso sucede, cuando lo estás haciendo, sientes que estás trabajando. Pero si haces lo que realmente amas, sientes que estás es jugando, es más fácil hacerlo… Sé que quería ser músico cuando era joven, pero no tenía talento para ello. Si hubiera gastado mi tiempo tratando de ser músico, tal vez hubiera sido un fracaso o simplemente un músico del común. Pero también me encantaba escribir y me resultaba más fácil, así que me quedé con eso… Creo que tienes que hacer lo que haces mejor y lo que disfrutas… Luego, con el correr de los tiempos me empecé a dar cuenta que el entretenimiento era muy importante para la vida de las personas. La mayoría tienen problemas, dificultades y cosas de las que preocuparse, así que, si puedes entretener a alguien y quitarle esas preocupaciones de la cabeza por un momento, eso resultaba ser algo bueno… He disfrutado todo lo que he estado haciendo y creo que mi vida profesional ha sido una fuente de mucho placer para mí” – Stan Lee.
Ahora bien, con todo este tiempo en casa, y a pesar de las obligaciones y tareas que se continúan haciendo en canales nuevos y tradicionales, cae muy bien este momento especial para desbloquearnos y ajustar nuestro rumbo ante este nuevo mundo. De iniciar ese proyecto que siempre estuvo en nuestra mente, pero que tal vez por nuestro estatus de comodidad en nuestros trabajos o falta de tiempo luego de este, nunca nos atrevimos a emprender. Y es que ni siquiera tendríamos que reinventarnos, tan solo con decidirnos y dar ese primer paso puede ser suficiente para intentar hacer lo que siempre quisimos hacer y llegar a vivir de esta iniciativa de aquí en adelante. Además, que, para algunos (muy afortunadamente), este sea tal vez el único camino, porque no hay más alternativas. En este caso; que buena encrucijada.
Aunque podríamos ver este confinamiento como algo grave, y de hecho así lo es, ya estamos en él y nos está dando una oportunidad tal vez única e irrepetible (al menos a este nivel) de permitirnos darnos a la tarea de pensar y revisar la oportunidad de hacer lo que cada uno siempre quiso hacer. Así que, si hay un momento oportuno bajo unas condiciones especiales no solicitadas para hacer esa idea realidad, es este.
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