La capacidad de las empresas para cambiar con éxito es trascendente para su futuro y su prosperidad. Hay estudios que hablan de que, en el mundo, alrededor del 70% de las iniciativas de cambio son fallidas. En Colombia, como veremos, más de la mitad fallan en poner en práctica los principios básicos para un cambio organizacional exitoso.
¿Por qué la mayoría no tienen el éxito esperado? Según los mismos estudios, el problema no está en el qué, el porqué o el para qué del cambio, sino en el cómo se implementa. La adecuada gestión del cambio debe incluir buenas prácticas para manejar el lado humano de los cambios.
“Todos los cambios, incluso los más anhelados, tienen su melancolía”, decía Anatole France, premio Nobel francés. A la mayoría de las personas nos cuesta trabajo cambiar, aún si comprendemos el cambio y estamos de acuerdo con él.
A los empleados no les importa mucho el incremento del valor de las acciones de la empresa o la tasa de retorno de su capital. Sí les importa cómo les va personalmente con el cambio. Pero muchas empresas, en Colombia, no saben gerenciar el lado humano del cambio. Una encuesta realizada por la compañía consultora Vásquez Kennedy en octubre de 2.023, respondida por 263 personas del mismo número de empresas, mostró cómo se experimentan los cambios organizacionales en ellas:
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- 51,72%: los asuntos importantes de lo que pasa en la empresa no son comunicados en forma oportuna y transparente.
- 59,04%: los cambios no se implementan con la planeación y anticipación suficiente.
- 51,34%: los jefes no son buenos comunicadores de los cambios.
- 51,33%: la empresa no considera los impactos que los cambios tienen en las personas ni actúa en consecuencia para apoyarlos.
- 75,67%: cuando se desvincula a un empleado por razones organizacionales no hay preocupación por esa persona y no se le provee apoyo.
Sin duda, es una buena noticia que el resto de las empresas parece que sí implementan esas buenas prácticas, pero aún muchas de ellas fracasarán pues todo cambio implica un riesgo.
Otra buena noticia es que son pocas las cosas que no pueden faltar en la gestión exitosa de los cambios, aunque son todas críticas. Todas las empresas que emprenden una iniciativa de cambio deberían asegurarse de que:
- Las comunicaciones sobre el proceso sean claras, oportunas y transparentes: la transparencia siempre triunfa.
- Los jefes sepan ser eficaces en el liderazgo de la transformación: no asumir que los jefes buenos saben liderar bien los cambios. Entrenarlos para el liderazgo de los cambios.
- Dar apoyos a los empleados para la adaptación a los cambios: ellos pueden convertirlos en una experiencia positiva para sus vidas. Capacitarlos para mejorar su comprensión sobre las acciones a su alcance para aprovechar las ganancias potenciales del cambio organizacional, en el nivel personal.
- Apoyar a los empleados que se desvinculan: cuidar a los que se van para cuidar a los que se quedan.
Por eso, pensamos que el arte de cambiar es sencillo, pero frecuentemente fallido y que, en Colombia, hay mucho todavía por avanzar.
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