El ecosistema fintech en América Latina está entrando en una nueva etapa marcada por mayor disciplina financiera, ingresos tempranos y un giro hacia modelos empresariales. Los resultados del batch 8 (PY8) de Pygma, aceleradora de startups de base tecnológica enfocada en impulsar emprendimientos de fintech e AI en Latinoamérica y Estados Unidos, revelan un cambio estructural en la forma en que las nuevas compañías están construyendo sus negocios en un entorno de menor liquidez y mayor exigencia del capital de riesgo.
La cohorte reunió 19 startups de 8 países de la región las cuales ya han levantado USD 1,7 millones. La distribución por país fue la siguiente: Colombia 33 %, México 27 %, Venezuela 16 %, Ecuador 5 %, Perú 5 %, Brasil 5 %, Estados Unidos 5 % y Argentina 5 %.
Sin embargo, el principal hallazgo va más allá de la inversión; muchas compañías avanzan sin financiamiento externo, pero con operaciones activas y foco claro en sostenibilidad financiera. Cerca del 40 % de las startups del batch ya son rentables, pese a que el 66 % aún no ha levantado inversión externa.
El ecosistema está entrando en una etapa donde la eficiencia y la sostenibilidad son tan importantes como la innovación.
El fundador latinoamericano: una ventaja competitiva estructural
Detrás de estos números hay un perfil de fundador que la industria del venture capital global aún subestima. Según el LatAm Digital Report 2025 de Atlantico, que analizó a 100 founder-CEOs latinoamericanos frente a la población general, revela datos que redefinen la narrativa sobre el emprendedor de la región:
- Optimismo: 4,5 vs. 3,6 en población general (+25%)
- Urgencia: 4,6 vs. 2,9 (+59%)
- Deseo de demostrarse a sí mismos: 3,5 vs. 2,3 (+52%)
Estos no son indicadores de resiliencia ante la adversidad. Son indicadores de ventaja competitiva estructural. El fundador latinoamericano no es optimista porque ignora la realidad; lo es porque ya sobrevivió lo que rompería a la mayoría de los fundadores de Silicon Valley. Ha construido con una décima parte del capital, ha navegado caos regulatorio, ha escalado en mercados donde la infraestructura no existe. Ha convertido la fricción en músculo de ejecución.
El giro estratégico hacia modelos B2B
El dominio del modelo B2B es uno de los cambios más significativos del ecosistema. Cerca del 70 % de las startups opera bajo esquemas B2B o B2B2C, reflejan un giro hacia soluciones empresariales y de infraestructura. Estas compañías están desarrollando tecnología para empresas y fortaleciendo el sistema financiero regional desde su base, lo que confirma una evolución desde aplicaciones de consumo hacia soluciones empresariales de mayor impacto.
Entre las características que resaltan de las startups figura la fuerte integración de inteligencia artificial y modelos SaaS, enfocadas en pagos digitales, crédito digital, open finance, insurtech y wealthtech, con propuestas orientadas a la generación de valor desde etapas tempranas.
A pesar de este avance, persisten desafíos estructurales. El 83 % de las startups identifica el levantamiento de capital como su principal reto, seguido por el desarrollo comercial y la construcción de redes estratégicas. Aun así, la mayoría mantiene operaciones activas y ventas en curso, lo que evidencia un ecosistema más resiliente y enfocado en eficiencia operativa.
El ecosistema está entrando en una etapa donde la eficiencia y la sostenibilidad son tan importantes como la innovación.
Nueva generación de fundadores fintech
El perfil de los fundadores también evidencia un relevo generacional en el ecosistema fintech. Predominan emprendedores millennials (84 %) con trayectoria en tecnología y servicios financieros, y dos de cada tres están lanzando su primera startup, una señal de la llegada de nuevos liderazgos que están elevando el nivel de profesionalización del sector.
Lo que distingue a esta generación no es solo su formación técnica, sino su mentalidad operativa: optimismo robusto combinado con urgencia extrema, la combinación que produce velocidad de ejecución diferencial. Los VCs que siguen optimizando por pedigree sobre performance están perdiendo el activo más subestimado del ecosistema global de venture.










