cada día es como un nuevo año, porque el día de ayer simplemente pasó. Lo que hacemos con nuestra vida presente, marca nuestra vida futura. “Lo que se siembra se cosecha “.
El tomar acertadas decisiones es el camino al éxito futuro, entender que cada acción hecha es algo que no se puede deshacer, que cada palabra dicha no se puede borrar y que cada pensamiento que conduce a una acción se puede controlar, es entender que mis decisiones me harán triunfar o fracasar.
Entendí que trabajar y triunfar no era mi propósito de vida, que la vida se construye con pequeños detalles que te hacen crecer como ser humano, creado por alguien divino. Levantarse cada día y disfrutar de un hermoso amanecer sea que llueva o salga el sol es brillar. El nuevo día debe empezar agradeciendo lo que tenemos y no quejándonos por lo que nos falta. El mirar al cielo y pensar que Dios nos hizo mas que vencedores nos eleva como águilas y nos da fuerzas de búfalo.
Un día nuevo es vivir algo desconocido, no sabemos qué sucederá y si no sabemos qué pasará ¿por qué preocuparos por eso? Vivir el hoy como si no hubiera un mañana, es el secreto de ser feliz.
La felicidad se basa en cosas importantes, como sentirse amado por un padre celestial que dio a su único hijo para morir por nosotros y eso hace que valgamos la sangre de Cristo, y su sangre no tiene precio. Nos hace de un valor inigualable y cotizarnos en bolsa como un diamante que vale mucho. Esta verdad, nos hace entender el valor propio.
El tener paz interior y tranquilidad sin importar lo que pase en el día si “Dios está con nosotros” significa que “Nada ni Nadie contra nosotros”. Vamos a tener dias malos, pero en esos dias vamos a tener que aprender de las dificultades y eso nos hará crecer como personas.
El estar siempre alegres, nos da la fuerza que necesitamos, para compartir una sonrisa con quienes nos rodean. No es falsedad, las dificultades nos hacen fuertes y nos permiten ver el lado positivo de los acontecimientos, porque Dios nos ha enseñado que “Todo sucede para bien de los que le aman”.
La oración constante nos conecta a un Dios que vive dentro de nosotros y nos recuerda que nunca estamos solos y que, si tenemos que enfrentar un hecho o una dificultad, Dios esta solucionándolo por nosotros, porque él pelea por nosotros y es “galardonador de los que le buscan”.
Te invito a empezar este 2026 día a día con un nuevo amanecer y una esperanza de que cada día que pase será mejor, porque “Dios está con nosotros”
¡Dios todo lo hace nuevo y ya está sucediendo!










