Muchas organizaciones están tan ocupadas en sus actividades comerciales, sociales y políticas que no se percatan que su base fundamental debe ser confiable al máximo, y desconocen que la confiabilidad del personal es por demás “Lo más Importante para tener éxito”.
Abordaré para ustedes estimados lectores la confiabilidad del personal, la cual se puede determinar mediante mecanismos de control y de investigación que permitan la contratación segura, pero también como medidas de seguimiento para que estas se mantengan confiables durante su estancia en la organización.
Los procesos que intervienen en un estudio de confiabilidad se encuentran estipulados en gran parte de las compañías e instituciones estatales, sin embargo, también es cierto que muchas no los tienen y desconocen la importancia de incluirlos dentro de sus procedimientos de contratación, o simplemente realizan uno o dos y obvian otros por diferentes motivos ya sean económicos y logísticos, abriendo ventanas de riesgo que a futuro traerá consigo pérdidas cuantiosas y reputacionales que probablemente no permitan la recuperación del dinero ni de la imagen de la compañía. Por tal motivo, es importante reconocer que cada uno de los procesos que hacen parte de un Estudio de Confiabilidad son vitales para definir si un candidato a un trabajo es confiable o no para la organización.
¿Quiénes son los responsables de evaluar la confiabilidad del futuro personal? . Las compañías y las personas que ostentan los diferentes roles dentro de una empresa y que trabajan de forma vertical en términos de confiabilidad y seguridad, y es que existen dos columnas vertebrales que asumen posiciones muy individuales y con un celo que no deja que la labor sea efectiva, Talento Humano y Seguridad.
Las compañías han delegado el trabajo de seleccionar y contratar personal al área de Talento Humano, el cual en la mayoría de los casos hace el reclutamiento de las hojas de vida, selecciona al candidato y luego lo propone para contratación, sin embargo, en muchos otros no lo hace de esta forma porque los directivos saltan este procedimiento haciendo que se contrate a personas recomendadas y los encargados de esta área no tienen otra salida que contratarlo sin el debido procedimiento y en el mejor de los escenarios practicarlo después de contratado.
Y qué decir del estudio de confiabilidad, este candidato que ingresó a trabajar no tiene este proceso, y una vez contratado será muy difícil que se realice con plenitud, máxime porque las áreas de Talento Humano y Seguridad deben continuar otras labores, si llegado el caso posteriormente se práctica el estudio a esa persona y se encuentran elementos de información que pueden llegar a afectar la credibilidad del nuevo colaborador será demasiado tarde y acarreará reprocesos y pérdidas económicas, claro está, sino es muy tarde se puede neutralizar cualquier situación de riesgo, pero se pueden presentar situaciones que afecten la imagen reputacional de la compañía y, en el caso extremo algún siniestro en el que se vea involucrado el empleado, todo porque no se identificaron antes de su ingreso todos aquellos aspectos en su hoja de vida que podrían afectar los intereses de la empresa.
Se espera que el área de seguridad sea la responsable de efectuar los estudios dentro de unos tiempos muy cortos que permitan a Talento Humano contratar suplir un vacante con la menor extemporaneidad posible, situación que es comprensible por muchos aspectos como la renuncia inesperada de un trabajador, la creación de un puesto de trabajo para cumplir con una necesidad interna o la de un cliente, en fin, hay existen variadas situaciones que obligan casi que a realizar los procedimientos con rapidez pero superficialmente.
Hasta acá he sido claro en afirmar que la confiabilidad del personal debe ser estudiada por los intervinientes el procedimiento de selección y seguridad, pero usted como gerente, dueño de empresa y gerente de área, es el primero llamado a garantizar que esto se realice, no porque se deba hacer sino porque es un compromiso con la seguridad de su compañía, de sus intereses financieros, comerciales y reputacionales. No se equivoque al creer que se trata de algo somero, de relleno que es responsabilidad de terceros porque finalmente usted deberá responder si sus encargados de área o procesos fallan, y para evitarlo, generé las directrices necesarias para la elaboración de los procedimientos y protocolos para que se practiquen como una actividad vital para que su negocio no se vea afectado y prospere con el tiempo.










