La experiencia del candidato (ExC) es un tema recurrente entre profesionales de Recursos Humanos hoy en día. Podemos decir que la ExC son todas las interacciones que un aspirante a un puesto de trabajo tiene con la compañía a la que aplica para un proceso de selección. Estas interacciones incluyen toda la comunicación sea a través de un sistema o un colaborador que la representa.
Algunos elementos que hacen parte de este proceso son los anuncios de empleo, la plataforma donde se postula la vacante, las entrevistas y la información del status del proceso. Por otra parte, es clave tomar en cuenta que el candidato generalmente se encuentra con ansiedad y nervios cuando enfrenta a estos procesos; sobre todo si está desempleado; por lo que cada vez toma más relevancia la experiencia del candidato donde encuentre un proceso que valora al individuo.
Les propongo ver el “journey del candidato” en tres grandes etapas:
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Aproximación a la oferta de trabajo
En esta etapa agruparemos todas las acciones que realiza el candidato hasta decidir aplicar a una vacante. Lo primero y más importante es tener presente que hoy en día el poder del candidato es enorme pues existe mucha información disponible y fuentes de referencia. De igual manera, se deben considerar las dos vías por las que llega un candidato; como resultado de las diversas estrategias de atracción que la compañía realiza (publicación de vacantes, bolsas de trabajo, etc) o que el candidato proactivamente contacta a la empresa, ya sea porque hay una oferta disponible o simplemente porque le ilusiona trabajar en esa compañía.
En esta etapa, es indispensable buscar actividades y estrategias que enamoren y generen conexiones memorables hacia el puesto de trabajo y hacia la empresa, de lo contrario corremos el riesgo de ni siquiera llegar a conocer al potencial aspirante.
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Proceso de Selección
Aquí incluimos todo el proceso que realiza la empresa desde el filtro de candidatos (que incluso puede incluir trabajadores internos); la aplicación de pruebas: psicométricas, de conocimiento, dinámicas grupales, etc; la etapa de entrevistas y la confirmación final al candidato con la formalización de la oferta de trabajo.
Si bien la tecnología viene ayudando muchísimo los procesos de reclutamiento y selección automatizando procesos como la comunicación con el candidato o las video entrevistas; debemos tener en cuenta que los sistemas de tracking del proceso han sido diseñados para administrar data y no necesariamente ofrecen la mejor experiencia al candidato. Recomiendo validar muy bien la practicidad de las herramientas pensando en quien las utilizará.
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Contratación
Todo el proceso ha finalizado y el candidato entra a formalizar su vínculo laboral. Imagínate que todo el proceso fue perfecto y de repente el contrato de trabajo tiene condiciones distintas que no se explicaron adecuadamente desde el inicio. Esto puede impactar todo el trabajo realizado e incluso perder al candidato. Por eso es importante que llegada esta etapa, se expliquen detalladamente los pasos a seguir, así como las particularidades que se encontrará en este proceso.
En las tres etapas debemos velar por un proceso con toque personalizado y humano, donde la comunicación a tiempo y transparente juega un rol clave para mantener a los candidatos expectantes y con interés en la vacante. A través de un buen diseño en la experiencia del candidato y una buena utilización de la tecnología, las organizaciones pueden crear una experiencia positiva que les permitirá atraer más y mejores candidatos e impactar positivamente su Marca Empleadora generando verdaderos embajadores de marca. Pero en caso apuesto, el impacto se verá desde el rechazo de una oferta laboral hasta crear detractores que podrán evidenciar su molestia impactando la reputación de la compañía.
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