“Pero a esa motivación de ahorro en el largo plazo para mejorar y mantener la calidad de vida de los empleados, se deben sumar las necesidades actuales de la empresa, como son optimizar los modelos de compensación, atraer y retener empleados.”
Se puede ahorrar para lograr metas en el mediano y el largo plazo, satisfacer algún deseo, cubrir una necesidad futura o incluso enfrentar un revés. Hacerlo para complementar la pensión, a través de un Plan Institucional representa construir un mejor futuro para los empleados de una empresa.
El 90% de los pensionados colombianos recibe en promedio el 75% de lo que era su salario al momento de retirarse. Esta brecha puede llegar a ser superior al 50% del ingreso para aquellos empleados cuyo salario es superior a 25 SMMLV, tope establecido actualmente a la hora de cotizar a Pensión Obligatoria. Es decir, existe una brecha pensional que es necesario acortar para que el nivel de vida del empleado no disminuya a la hora de retirarse y comenzar a recibir una pensión.
De eso son cada vez más concientes los empleados colombianos y sus empleadores, quienes a partir de los Fondos de Pensión Voluntaria pueden construir desde el presente un ahorro para complementar la pensión en el futuro. Para suplir esta necesidad, justamente existen los Planes Institucionales, por medio de los cuales las empresas se comprometen a contribuir a un fondo de pensiones para establecer a nombre de sus empleados el derecho a percibir ciertas prestaciones que les ayudarán en el largo plazo a complementar su pensión y en el mediano a alcanzar metas y sueños.
Para muchos objetivos
La palabra ahorrar significa “guardar como previsión para una necesidad futura” y el futuro, inevitablemente, se asocia con el largo plazo, con aquello que no sucederá de manera inmediata como el momento de retirarse de la vida laboral y comenzar a disfrutar de una pensión.
Pero a esa motivación de ahorro en el largo plazo para mejorar y mantener la calidad de vida de los empleados, se deben sumar las necesidades actuales de la empresa, como son optimizar los modelos de compensación, atraer y retener empleados, ceder la administración de los fondos que actualmente maneja o acompañar el retiro de los empleados. Para cada necesidad existe un tipo de plan institucional, que facilita alcanzar los objetivos de ahorro tanto de la empresa, que se convierte en patrocinadora, como de los empleados, que pasan a ser partícipes y beneficiarios del plan.
“Existen los Planes Institucionales, por medio de los cuales las empresas se comprometen a contribuir a un fondo de pensiones para establecer a nombre de sus empleados el derecho a percibir ciertas prestaciones que les ayudarán en el largo plazo a complementar su pensión y en el mediano a alcanzar metas y sueños.“
Por ejemplo, imagine que su empresa lo que requiere actualmente es mejorar la productividad de sus empleados, premiar las gestiones sobresalientes, alinear a la Compañía para el cumplimiento de sus objetivos y lograr equilibrio entre las metas de corto y largo plazo. Para lograrlo puede constituir un Plan Institucional de Pensión Voluntaria con énfasis en la compensación por resultados o entrega de bonificaciones, que permite que cada que sus empleados alcancen determinadas metas se les consolide en su cuenta individual un ahorro que usted ha venido haciendo periódicamente.
Lo que esta claro es que la empresa establece las condiciones de ahorro. Por ejemplo, es muy común que la empresa aporte mensualmente 50% de lo que aporta el empleado. Así, cuando un empleado aporta $10.000 el patrocinador aporta $5.000 y el empleado, con el apoyo de su empleador, termina constituyendo un ahorro de $15.000, es decir recibe intereses sobre los $15.000 que tienen en su cuenta individual.
Beneficio Tributario, grandes beneficios en el presente
Pero no todos los beneficios del ahorro en los planes institucionales llegan en el largo plazo. Sus empleados, además de constituir un ahorro que les permite tranquilidad para el futuro, obtienen beneficio tributario, ya que se trata de ahorro en Pensión Voluntaria y les puede servir, según lo que la patrocinadora determine, para complementar la pensión, para obtenerla anticipadamente o para ciertos objetivos como la compra de vivienda.
Pero también la empresa obtiene ventajas: los aportes realizados a sus empleados en este modelo reducen la renta líquida gravable, le permiten implementar nuevas alternativas de remuneración, incentivarlos y disminuir sus costos laborales y operacionales.
No se preocupe por la administración
En muchas ocasiones las compañías, para proveerles beneficios a sus empleados montan unas estructuras administrativas que requieren parte de la inversión de la empresa reduciendo los beneficios que recibe finalmente el empleado.
Los fondos mutuos, en los que la empresa patrocina a los empleados que ahorran parte de su salario aportando otro tanto, son la muestra de esos esquemas que funcionan bien dentro de las organizaciones, pero que son más eficientes si están en manos de especialistas. Por eso muchas empresas han decidido transferir el manejo de estos esquemas de estímulo y compensación a expertos como Protección, que a través de sus Planes Institucionales ofrece un manejo independiente según los objetivos de cada cliente.
Así las cosas, los planes institucionales les permiten a las empresas transmitirles bienestar a sus empleados y cobran cada vez más relevancia en los modelos de atracción, desarrollo y calidad de vida de los colaboradores.










