Sin lugar a dudas, estamos viviendo en un entorno, que el ejército norteamericano, durante la guerra fría, llamó VUCA; sigla que en español traduciría un escenario de Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad, lo que nos lleva a pensar y replantear mucho las circunstancias que nos presenta el entorno actualmente. Lo que nos plantea entre otras, la siguiente pregunta: ¿Qué habilidades se hacen necesarias para este complejo escenario laboral? Los podríamos dividir en cinco: Inteligencia Emocional, saberte Comunicar, Creatividad, Competencias Digitales y tal vez la más importante de todas: tu Marca personal, la cual recoge todas las habilidades anteriores.
Un gerente, no importa el tamaño de la empresa, debe entender esto de manera acertada. Actualmente hay tres oportunidades para pensar que todo gerente o dueño de compañía debe ser un excelente vendedor. La primera es como vendedor de su empresa o negocio. Una de las cosas más curiosas que he encontrado en mis más de 20 años de carrera como consultor empresarial, es que al trabajar entrenando a fuerzas de ventas de diferentes empresas del sector real y de servicios, les pregunto por qué no llevan al gerente o dueño de la empresa a las negociaciones y la mayoría responde: porque es el peor vendedor; se nos cae el negocio. Muchos afirman que sus gerentes desconocen mucho la parte comercial de la empresa y hasta cometen errores de principiante. Algunos me han dicho, que incluso, es como que trabajaran en otra empresa. Lamentable que aún en pleno siglo veintiuno continúe esa desconexión, siendo que se supone estamos más “conectados” después de esta pandemia, por así decirlo.
Es una situación que yo mismo viví, cuando comenzando mi vida laboral, trabajando como vendedor en empresas del sector real y de servicios, percibía el miedo de los compañeros de no expresar esa realidad por temor a ser despedidos o juzgados. Hoy al parecer seguimos igual. Nadie duda que los gerentes de hoy tengan grandes habilidades administrativas, pero muchas veces al leer artículos de expertos en desarrollo humano en las empresas, se nota un analfabetismo emocional impresionante de su parte. Mucho curso de coaching, de comunicación, pero al parecer poco de aprender a vender y sobre todo aprender a venderse a sí mismos.
Lo que nos lleva a la segunda oportunidad y es el endomarketing: vender la empresa a sus colaboradores. Es decir, el gerente como cabeza de la organización, mercadear y vender a los colaboradores el por qué vale la pena trabajar allí, qué hace la empresa por ellos, auténticamente demostrando que hay una verdadera preocupación por el clima laboral, generando condiciones y garantías a quienes hacen posible la operación diaria.
Un gerente que sabe vender, acompaña el entrenamiento de sus equipos, ayuda a nivelar a los colaboradores, promueve el intercambio de experiencias y aumenta su interacción, motiva a su gente, integra no divide, establece un plan de carrera con ellos, elogia y agradece, hace públicas las buenas experiencias de los clientes con los equipos, promueve la aproximación de los mismos, y así se tiene la oportunidad de demostrar valores y mostrar la imagen de una empresa responsable y profesional, en fin hace todo lo que está a su alcance para venderle la empresa a quienes pertenecen a ella.
Y por último la marca personal. En mi libro ¿Quién tiene mi dinero? 20 nuevas lecciones para el vendedor profesional, afirmo que la marca personal se basa en las relaciones, no en el medio. Hoy por hoy tu marca personal es tu reputación, es tu legado. Le dice a los demás qué pueden esperar de ti. Se ha comprobado que el genoma de las personas, incluso el de los gemelos idénticos, no es el mismo. Siempre habrá algo que diferencia a dos personas que hasta el momento se consideraban totalmente idénticas desde el punto de vista genético. Eso nos lleva a la reflexión más importante para comenzar a trabajar en tu marca personal y es que eres único y en la medida que te conozcas bien y encuentres qué te hace todavía más único que los demás tendrás una oferta de valor diferenciada.
La era digital y la pandemia ya ha transformado el trabajo y el lugar de trabajo. La conectividad es un subproducto de la tecnología. La era digital ahora nos permite trabajar en cualquier lugar en cualquier momento, jugando un papel vital en el equilibrio trabajo / vida para las familias. Es natural preguntarse si nuestros trabajos son vulnerables. Es imposible predecir el futuro, pero podemos mirar hacia el pasado para encontrar similitudes que puedan proporcionar indicadores de hacia dónde nos dirigimos.
En la mayoría de los sectores y algunos mercados, la transformación digital va a pasos agigantados. Los trabajos y vacantes que siempre iban dirigidos al mejor candidato o al mejor calificado, llámese títulos, cursos realizados o cargos desempeñados, están ahora dirigidos a quienes presenten mejor su oferta de valor que se acople a la que busca una empresa u organización. Lo que le permite a una marca personal convertirse en un verdadero referente dentro de su sector.
Sólo miremos a las empresas de hoy y sus líderes: Amazon no sería Amazon sin Jeff Bezos, Tesla no sería lo que es sin Elon Musk, Microsoft no sería Microsoft sin Bill Gates, Facebook sin Mark Zuckerberg o Apple sin Steve Jobs, por dar algunos ejemplos de su marca personal y su éxito empresarial. Todos ellos han creado su marca personal y eso ha hecho por así decirlo más cercana la marca y la empresa a sus clientes.
La mayoría de las personas que trabajan para las compañías y desarrollan una marca personal, son vistas como expertos en el ámbito donde se especializan. Un aspecto de suma importancia en nuestro nivel profesional gerencial. Así que revisemos estas tres oportunidades que podemos aprovechar, si aprendemos a vender, y dejar de verlo como el trabajo de otros no el mío.










