Desde el año 2020 se observan cambios significativos en la forma de hacer negocios, donde la digitalización y transformación digital se han convertido en un fenómeno que ha llevado a una aceleración de los procesos.
Fue a partir del confinamiento que trajo consigo el COVID-19 que forzó el cierre físico de las tiendas, la prohibición de salir a menos que fuera para compras esenciales, el evitar tener contacto físico e intercambio de productos lo que elevó y aceleró la evolución de las ventas y los medios de pago digitales.
Según las estimaciones en Colombia, a finales de 2020, el 60% de la población que usa Internet ya realizaba compras en línea, lo que en cifras viene siendo cerca de 22 millones de colombianos. A nivel región, este país se posiciona como el cuarto mercado más grande en América Latina.
El crecimiento del mercado ecommerce continuó durante estos últimos dos años experimentando un crecimiento anual del 20%, lo cual ha posicionado a Colombia como un mercado rico y atractivo para el fullcommerce.
Cuando hablamos de fullcommerce, -término que pese a llevar algún tiempo en el mercado, no muchos lo conocen- hacemos referencia a la combinación de todos los servicios que se requieren para operar y posicionarse en el mundo digital, manteniendo el foco en la experiencia del consumidor, en rentabilizar la operación, conocer a tu audiencia, lograr la eficiencia tecnológica y al mismo tiempo, una gestión del crecimiento basada en datos y experimentación.
En la actualidad, las expectativas de los consumidores son cada vez más altas, obligando a los comercios a contar con mejores prácticas para cumplir con la promesa de entregar una experiencia rápida y fácil, lo que asegura el éxito de la transacción actual para que el cliente la repita y corra la voz.
Según un relevamiento regional que hemos realizado desde Brandlive by Infracommerce, las ventas netas online de nuestros clientes crecieron dos dígitos porcentuales en el primer semestre respecto a 2021, donde las industrias con mayor movimiento fueron tecnología, retail, alimentos, farma & beauty, deportes, calzado y vestuario.
A esta altura son muy pocos los colombianos que no hayan realizado una compra online pero aún quedan importantes desafíos para las marcas.
El fullcommerce tiene mucho futuro en Colombia, pero todavía tenemos por corregir un error que cometemos generalmente, que es lanzarnos al mercado sin saber las necesidades o los intereses de nuestros clientes. Conocerlas de antemano facilita el acceso para alcanzar nuestras metas y objetivos. La digitalización está acaparando al mundo: ir contracorriente es una idea que no llevará a buen puerto. Lo mejor es asesorarse con expertos, acoplarnos y actualizarnos constantemente para brindar experiencias únicas y estar a la vanguardia de la mano de líderes en la materia que nos ayuden a cumplir nuestros objetivos.










