Tener equipos al interior de las empresas para repensar las formas, hacer nuevas apuestas y en especial, ejecutar, para demostrar con datos si podemos o no avanzar con una solución, es la dinámica organizacional que se conoce como intraemprendimiento. La pregunta sería entonces, ¿Cómo crear culturas de experimentación e intraemprendedores? Pues bien, bajo la premisa de que cada compañía es única, existen algunas recomendaciones que vale la pena considerar y ajustar según corresponda. Lo primero, y además determinante, es contar con un foco claro desde la dirección que responda a preguntas como: qué se quiere lograr con la estrategia, cuál será su alcance, cuáles las herramientas a disposición de los equipos y, en ese mismo sentido, un direccionamiento que apoye la habilitación de canales para retroalimentar o alentar lo que va funcionando, así como para corregir con agilidad las desviaciones.
De otro lado, es importante establecer el reto a resolver que puede ser propuesto o por encargo. El primero, nace del intraemprendedor, quien a partir de su conocimiento del entorno empresarial puede indicar la disrupción o eficiencia que transforme la realidad del negocio. La otra opción (por encargo) surge como resultado de asignarle, desde la dirección, un problema o situación que se recomienda sea investida de relevancia; eso sí, sin el “cómo resolverlo”, pero con la motivación suficiente para poder visualizar, cómo sería el escenario si esta situación fuera resuelta. En este encargo, es fundamental que la persona o equipo que lo recibe, sepan por qué fueron elegidos, brindándoles así confianza y entregándoles los recursos para la misión.
Las empresas tienen en común que son integradas por personas, quienes están directamente vinculadas a los objetivos, y son justamente ellas, las encargadas de llevar a cabo las diferentes acciones que conducen a las organizaciones al cumplimiento de la estrategia. De allí que es clave identificar la riqueza que representa su talento, capacidades y habilidades, muchas de ellas orientadas al intraemprendimiento. Los intraemprendedores tienen una curiosidad propositiva, se destacan por ser auto didactas, por una energía canalizada en el resultado y por estar dispuestos a aprender y a trabajar en conexión con otros, y pese a los obstáculos que puedan encontrar en el camino, son resilientes y pueden reconocer con humildad tanto las victorias o derrotas. Un error frecuente que todos hemos cometido es comparar a los intraemprendedores con los startups. Estos últimos son independientes y gobiernan sus resultados, si bien se enfrentan a la escasez de recursos, o soledad frente a algunos retos, son dueños de su futuro y responsables de sus decisiones, mientras que los intraemprendedores, compartiendo algunos de esos rasgos, viven en medio de otra cultura, y los recursos son del corporativo, que por supuesto, participa de sus éxitos y sus fracasos.
Definitivamente, fomentar una cultura de la innovación es ganador y, justamente esa ha sido nuestra experiencia en Compensar; una organización caracterizada desde hace 45 años por tener un ADN innovador y junto con esto, el reto de transformarse en favor del bienestar de sus afiliados y de la comunidad que directa o indirectamente se beneficia con sus servicios.
A partir de una clara cultura de la innovación, en Compensar involucramos a nuestros cerca de 14 mil colaboradores en diferentes acciones. De allí que, cerca de 1.000 pertenecen hoy en día a nuestras comunidades experimentales, otros, postulan sus ideas para crear o mejorar productos y servicios mediante una aplicación a la que todos pueden acceder, y también hay quienes participan a través de la Oficina de Transformación a la que se vinculan con el desarrollo de retos estratégicos trabajando de la mano con el equipo de la dirección. Un escenario adicional es la vitrina de innovación en la que se comparten las diferentes iniciativas generadas a lo largo del año y que para este alcanzó 180. Sumado a ello, el evento “Día de las Estrellas”, en el que, en su nueva versión del 2023, reconoceremos y premiaremos a los 15 experimentos más destacados.
Estas iniciativas son el resultado de un trabajo colaborativo, entre trabajadores y aliados, quienes, directamente desde la operación, identifican elementos claves que puedan generar transformaciones. En definitiva, en un tiempo en el que el mercado demanda que las organizaciones replanteen sus procesos, es incalculable el valor que la innovación y el intraemprendimiento generan, y que en nuestro caso se ha visto reflejado en más bienestar integral para los colombianos.










