Con los recientes cambios introducidos en la reforma pensional, la incertidumbre que provoca la administración de los recursos del ahorro de los colombianos y la población activa que debería incorporarse en el tiempo al sistema para sostener la demanda de recursos, hoy no se evidencia un panorama claro que determine un futuro cierto para obtener una pensión en Colombia.
La población activa que se vincula al sistema cada vez es menor lo cual obedece entre otros a varios factores, uno de ellos es la informalidad que hace que una persona al retirarse de la vida laboral no siga acumulando recursos por ejercer alguna actividad no formal, otra razón obedece a la migración de talentos que empiezan a recibir sus pagos en otras monedas u otros países inclusive en criptomonedas y no consideran la necesidad de aportar al sistema en Colombia y otro que cada día se evidencia con más auge, es la escogencia por parte de la población joven de actividades que les representa ganancias importantes y prefieren destinar dichos recursos a otras inversiones y no aportarlas al sistema. Todo esto conlleva a que el déficit de recursos de la base que se necesitarán para pagar las pensiones de los que aun aspiramos a tenerla cada día sea mayor y peor aun pensar que el déficit siga aumentando y no sea sostenible en el tiempo.
Es por ello que, acumular recursos de capital en la etapa productiva cada día cobra mas vigencia, pensando en determinar su propia pensión o cerrar la brecha pensional si se logra obtener esta, entendiendo la brecha pensional entre el valor que se venia recibiendo de salario con prestaciones y el valor que se empieza a percibir producto de la pensión.
Se pueden determinar varias formas de acumular recursos y activos como por ejemplo la compra de propiedad raíz con los consabidos gastos impositivos y de mantenimiento de estos, invertir recursos en otras monedas y países con la expectativa del comportamiento de los mercados y en instrumentos locales como cuentas de ahorro y Cdt que cada día ofrecen menos rentabilidad.
Es así que, los fondos voluntarios de Pensión se constituyen como una de las mejores alternativas para ahorrar recursos para este propósito, pues no fueron objeto de ningún cambio en la reforma pensional, y además de los beneficios tributarios que otorga este instrumento, dependiendo del portafolio del cual estén invertidos, los recursos pueden superar ampliamente las rentabilidades de las opciones tradicionales.
Los fondos voluntarios de Pensión gozan también de otros beneficios al invertir los recursos allí, pues se pueden destinar a la compra de vivienda, pagar crédito hipotecario y además los retiros de recursos no tienen GMF ( 4 por mil) independiente si ya se tiene marcada otra cuenta para tal efecto. También se puede tener crédito con mejores tasas, pignorando en favor de la entidad crediticia los recursos que se tengan invertidos sin necesidad de afectar la retención contingente.
Las mejores rentabilidades que se pueden obtener en algunos fondos Voluntarios de Pensión, como lo indique anteriormente, esta determinada por la conformación del portafolio, encontrado que aquellos que tienen opciones en activos alternativos por la estabilidad de valoración del activo, son los que mejor repunte de rentabilidad gozaran. La inversión en activos alternativos como por ejemplo, el descuento de derechos de contenido económico de cartera de libranza de pensionados del sector oficial, permiten obtener estas mayores rentabilidades que propenden por ser más estables en el tiempo y por ende acumular de manera más eficiente los recursos que se destinen a la formación propia o al complemento de la pensión que ya hablamos.
En conclusión, pensar en el futuro es una acción que debemos tomar hoy, anticiparnos a la variación de un entorno cada día más cambiante, de conformar una base de recursos que nos hagan sentir la tranquilidad de un mañana con calidad de vida y propender por utilizar un producto de inversión como los Fondos Voluntarios de Pensión es la manera de tomar acción y decisión sobre nuestro mañana.










