Ante la eminente reducción de los principales indicadores económicos, la bajada de tasa del Banco de la República y la disminución de la presión por parte de los Bancos para dar cumplimiento al CEFEN, se espera que las tasas de captación de dichas entidades tiendan a la baja. Es de esta manera que los Fondos de Inversión Colectiva continúan siendo una excelente alternativa de inversión ahora con mayor expectativa de rentabilidad hacia el alza, en comparación con otro tipo de instrumentos de captación y ahorro.
La valorización de la deuda privada ha marcado la tendencia alcista de los portafolios de los Fondos de Inversión Colectiva sin pacto de permanencia (a la vista) y por ende se han apreciado excelentes rentabilidades, sin embargo, por la valoración a precios de mercado de los títulos de dichos portafolios, estos están afectos a los vaivenes de los acontecimientos externos e internos que recogen los mercados, por lo que pueden presentar volatilidades propias de estos tipos de instrumentos.
En consecuencia, los Fondos de Inversión Colectiva a plazo en especial los que tienen diversificada la política de inversión y más aun si dentro de su portafolio contemplan activos alternativos, se convierten en un excelente mecanismo de refugio de las inversiones y ahorros, pues su comportamiento de rentabilidad esta ligada directamente al resultado del activo invertido que tiende a ser mucho menos volátil que el generado por los portafolios de los Fondos vista. La rentabilidad de este tipo de fondos de alternativos también tiende a superar las ofrecidas en meses atrás en otros productos de captación y la ventaja de esta decisión de inversión está en propender por tasas más estables en el tiempo y dependiendo el plazo de inversión escogido permite diversificar y optimizar los retornos de inversión.
Se ha evidenciado que las personas perciben la inversión en Fondos de Inversión colectiva un proceso que requiere grandes sumas de dinero o que requieren un proceso complejo para materializarlo, sin embargo es mucho más fácil de lo que parece, además de ello, cuentan con un asesor debidamente certificado ante el Autoregulador de Mercado de Valores (AMV), quien tiene la capacidad de asesorarlo para encontrar la mejor alternativa que se ajusta a su perfil de riesgo y expectativa de retorno según su objetivo y tiempo de inversión. Además, se encuentran formas de vinculación digital donde los posibles clientes pueden autogestionarse para consolidar su decisión de inversión de principio a fin.
Los administradores de fondos de inversión colectiva tienen varios retos hacia adelante, uno de ellos es el de consolidar tipos de participación adecuados de acuerdo con el publico objetivo, que propenda por tener menores costos asociados que redunden en mejor transferencia de rentabilidad, un segundo aspecto es el de incorporar otros factores de beneficios por la inversión en dichos fondos, es así como el inversionista no solo pueda percibir la rentabilidad esperada de éstos, sino que tangibilice los beneficios adicionales obtenidos, como por ejemplo pólizas, descuentos en marketplace y acumulación de puntos entre otros. Otro reto esta en consolidar o crear fondos de inversión que tengan como vocación la inversión en activos sostenibles o con criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza), como contribución a estimular que más emisores adopten políticas responsablemente sostenibles dentro de sus empresas y el ultimo sin decir que no habrían más, es el de incorporar criptoactivos o de tecnologías Blockchain una vez se avance en la regulación en Colombia como mecanismo de innovación y propiciar acceso mediante un vehículo regulado a inversionistas que quieran tener exposición a este tipo de activos.










