Según los últimos datos facilitados por el banco holandés ING, España es el segundo país de la Unión Europea, después de Rumanía, con más inversores en criptomonedas. Nuestro país también es el tercero del continente en número de inversores, siendo Turquía el país con más tenedores de activos digitales.
Con cuatro millones de “coiners”, a medida que las empresas españolas van aceptando criptomonedas como pago, también se incrementa el número de sectores que invierten en adaptar su economía a los activos digitales. El juego en línea, por su carácter digital, es uno de los mercados más favorables a la inclusión de pagos criptográficos siendo cada vez más los casinos españoles que aceptan bitcoin.
Dentro de estas casas de apuestas y casinos online se pueden realizar apuestas o jugadas utilizando el bitcoin como método de pago. También se pueden utilizar como “exchanges” para intercambiar unas criptomonedas por otras y recibir directamente a tu wallet las ganancias por las apuestas ganadas o los premios por ganar una partida de blackjack.
Por supuesto, aunque el bitcoin es lógicamente la moneda más aceptada, también es posible apostar o jugar a una tragaperras online utilizando Ethereum, Bitcoin Cash o Litecoin, entre las criptomonedas más populares. Es posible también encontrar operadores que se han apuntado a la moda del Dogecoin o, incluso, casinos que te regalan tokens propios del operador para que puedas intercambiarlos por nuevas tiradas o, incluso, hacer staking para aumentar la capacidad de aumentar los premios del casino.
El carácter digital de este tipo de empresas de juego online es un entorno propicio para poder operar con una tecnología cuya adopción se está acelerando a medida que pasan los años, (y los halvings). Así que, podríamos decir, que los casinos online con criptomonedas, más que una consecuencia lógica, se trata de un síntoma de adopción a una nueva economía paralela a la de los Bancos Centrales.
No obstante, también hay que advertir a aquellos usuarios a los que les guste disfrutar de jugar o apostar online, que las ganancias en este tipo de portales web, pese a no ser recibidas en euros, tributan como cualquier premio de juego.
Es decir, dependiendo de la cantidad obtenida, (a partir de 1.000€ o 1.600€ en el valor de la criptomoneda, dependiendo de los casos), un ciudadano español debe tributar por dichas ganancias en el impuesto sobre la renta de las personas físicas, el famoso IRPF, incluyendo los premios en criptomonedas dentro de las ganancias y pérdidas que no deriven de la transmisión de elementos patrimoniales.










