«Los síntomas físicos y emocionales de la procrastinación son muy similares a los de un estado de agotamiento o incluso al de una depresión incipiente.»
Me gustaría destacar en este artículo que la postergación crónica es una patología, que necesita una dieta terapéutica, que ha de ser diferente a la de las personas que no la padecen, y para confeccionarla, hemos de tener en cuenta la etiología fisiológica, en concreto la relacionada con la homeostasis y con el Stress, y cómo actúan en la persona procrastinadora. Y que hoy la procrastinación tiene una solución sencilla.
Un 90% de las personas procrastina de alguna manera, un 16,1% lo hace de forma crónica y con repercusiones en su salud y en sus relaciones profesionales y personales. Existen métodos de gestión del tiempo que han demostrado su eficacia. Entonces. ¿Por qué existe un nivel de procrastinación tan alto? En el pasado yo quería vencer la procrastinación de mi equipo y la mía. y me preguntaba porque no nos daban resultado los métodos que ya existían. Después de varios intentos y de varios grupos de trabajo centrados en ello sacamos algunas conclusiones fascinantes.
Que San David Allen y el mismísimo San Ike Eisenhower y su matriz me perdonen por la herejía, pero lo primero que detectamos fue que los métodos tradicionales no solo no funcionan en las personas con procrastinación crónica, sino que además agravan la patología. Veamos por qué no funcionan en las personas procrastinadoras.
- Principalmente porque estos sistemas de gestión, cargan de más trabajo y tareas a la persona.
- Alejan más en el tiempo el premio que incentiva la motivación de hacer las cosas.
- Agrava la reacción automática creada frente a las tareas que generan ansiedad.
- Alargan el periodo de toma de decisiones ante la priorización de las tareas a realizar.
- Refuerzan la reacción fisiológica y psicológica de rechazo hacia la tarea.
- No aportan herramientas para eliminar la asociación entre la acción de las tareas y la ansiedad, sino todo lo contrario.
- Generan una reacción de rechazo hacia los sistemas de gestión por frustración ante la falta de resultados.
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Los síntomas físicos y emocionales de la procrastinación son muy similares a los de un estado de agotamiento o incluso al de una depresión incipiente. Falta de concentración, dificultad para tomar decisiones, desgana, sustitución de elementos que son prioritarios por otros banales, desapego por el bienestar individual. Estado de agotamiento posterior al de alarma. Y entonces, me encontré con el concepto de homeostasis.
Homeostasis es el conjunto de fenómenos de autorregulación que llevan al mantenimiento de la constancia en las propiedades y la composición del medio interno de un organismo. El concepto fue elaborado por el fisiólogo estadounidense Walter Bradford Cannon. La homeostasis psicológica, por otra parte, está dada por el equilibrio entre las necesidades y su satisfacción. Cuando las necesidades no están satisfechas, se produce un desequilibrio interno. El sujeto busca alcanzar el equilibrio a través de conductas que le permitan satisfacer dichas necesidades. El hilo cronológico de los acontecimientos en la generación de una tarea pendiente de un procrastinador, donde se ha activado la homeostasis, es el siguiente:
- Se genera la necesidad de hacer una tarea (se es consciente de la conveniencia de hacerla y si no la “gestionamos” inmediatamente. Queda «flotando” en el inconsciente.
- No tener una tarea «ubicada» y controlada, pululando por nuestro inconsciente, genera ansiedad y stress.
- Nuestro sistema Homeostásico detecta la ansiedad y la relaciona con la tarea y genera recursos físicos y psíquicos para evitar que la hagamos.
- No hacerlo genera más ansiedad y agotamiento que agrava el problema.
- Se genera un proceso de criminalización y de bajada de autoestima que generan más ansiedad.
Puedo decir, por lo tanto, que un causante fundamental de tu procrastinación no eres tú, (o al menos no todo tu). Lo es tu sistema homeostásico y eso conlleva abordar tus tareas y tu productividad de otro modo distinto.
Como conclusión práctica destacar que:
- Es necesario tener en cuenta esta etiología poco atendida en los métodos de gestión del tiempo, para obtener una solución permanente que funcione de verdad.
- Simplificar la gestión y no complicarla.
- Crear refuerzos positivos más inmediatos en el tiempo ante cada intento de acción de una tarea.
- Priorizar de forma automática y rápida desde el inicio para eliminar la indecisión y la generación de ansiedad que activa todos los demás problemas en cadena.
- Incluso aportar complementos que compensen el estado de agotamiento.
¿Qué te parece? ¿Habías tenido en cuenta a tu sistema homeostásico para buscar soluciones para la procrastinación?
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