La idea de una atención médica en donde doctor y paciente estuvieran físicamente separados parecía ir en contra de la esencia base de la práctica. Es más, según datos de The Economist, al año 2017 tan sólo 1 de cada 150 consultas médicas eran realizadas a través de telemedicina. Sin embargo, a medida que el modelo de atención remota se fue perfeccionando y dando a conocer, su proyección creció. Y estaba creciendo, no de manera explosiva, pero con firmeza y gracias al respaldo de Sistemas de Inteligencia Artificial y Aprendizaje Automático. Es aquí donde la aparición del Covid-19, más conocido como coronavirus, juega un rol estelar. Cambiando para siempre la historia de la humanidad y del desarrollo de la telemedicina.
A la fecha, el número de consultas virtuales se ha multiplicado – por lo bajo- 10 a 20 veces. Convirtiéndose en una de las consecuencias positivas de esta pandemia global y el confinamiento al que nos hemos visto forzados para lograr aplanar la curva de nuevos contagios. Situación que disminuyó de manera abrupta la atención médica presencial, que se vio forzada a apostar por herramientas digitales para mantener conectados a médicos y pacientes.
Los proveedores de servicios de teleconsultas, han sido la solución para que hospitales, centros médicos, clínicas, compañías de asistencia y aseguradoras, no dejen de proveer consultas médicas, ya sea de medicina general o especialidades, tales como oncología, psicología, pediatría, entre otras. Algo que en Europa ya se venía implementando, pero que tomó por sorpresa a varios países de Latinoamérica y otras partes del mundo, aún temerosas de no lograr la relación de confianza médico-paciente.
” Los proveedores de servicios de tele- consultas, han sido la solución para que hospitales, centros médicos, clínicas, compañías de asistencia y aseguradoras, no dejen de proveer consultas médicas, ya sea de medicina general o especialidades.”
Razón por la cual nos encontramos con miles de pacientes que usan por primera vez este tipo de atención, pero que una vez vivida la experiencia no dejarán de utilizarla. Y es que al poner en práctica el plan de ejecución de este modelo, tanto pacientes como empresas relacionadas a la gestión del negocio de la salud aprecian lo beneficioso que es acceder a ella a través de un computador o Smartphone, donde sea que estén, en su propio idioma y las 24 horas del día.
Así es como también cada día recibimos más y más solicitudes de compañías y médicos independientes, que buscan una plataforma multifuncional para poner la tecnología al servicio de las personas. Demostrando que las consultas remotas son una excelente alternativa a las visitas tradicionales, lo que ayuda descongestionar el sistema de salud, quedarse en casa y superar juntos esta crisis.
¿Qué nos queda después?
Si bien no todas las consultas son aptas para telemedicina, la experiencia nos habla de más de un 90% de satisfacción que nos conduce a una completa transformación tecnológica donde, eventualmente, en un futuro no tan lejano nos sea posible consultar todo tipo de casos en línea, recibir en nuestro hogar los medicamentos recetados por el médico- una vez finalizada la atención-, tomarse exámenes de laboratorio en casa con ayuda de aparatos electrónicos y mucho más. Porque esto no va parar cuando acabe la crisis. El futuro de la medicina es hoy y se llama telemedicina. Un modelo que llegó para quedarse y cuya consagración ya echó raíces y se hará aún más visible cuando la gente haya internalizado lo cómodo, seguro y fácil que es consultar un médico sin salir de casa.
Ya no existen límites, por lo que la invitación es a que, tanto médicos como empresas relacionadas a la salud, den el salto de fe y se atrevan a apostar por una plataforma de salud sin límites.
Lea también: ¿Cómo ha impactado el coronavirus el consumo en China?










