Para establecer en qué medida los abogados colombianos usan la tecnología para su práctica laboral, la compañía Adalid Corp., especializada en servicios legales de alta tecnología, seguridad de la información y servicios de informática forense, realizó un estudio que revela las tendencias de los profesionales del Derecho frente al uso de dispositivos y herramientas digitales, tanto cotidianas como especializadas.
Programas para gestión de bufetes, textos digitales, softwares de aplicación legal, documentos inteligentes, herramientas forenses y apps especializadas son ayudas que se usan en todo el mundo con el fin de facilitar la vida de los abogados, pero ¿son estas de uso cotidiano en Colombia?.
Al cuestionar a 100 hombres y mujeres profesionales en Derecho de diferentes regiones del país, y de distintas edades, con respecto a su opinión frente a si la tecnología es importante para su ejercicio profesional, el 76% de ellos aseguró que esta si lo es, mientras que el 19% opinó que no lo es tanto y el 3%, que realmente no tiene ninguna relevancia para lograr un trabajo bien hecho.
Pero al hacer un análisis generacional se dio la sorpresa que los jóvenes, entre 20 y 30 años no son quienes más defienden esta teoría, pues el 81% de ellos aseguró que la tecnología no es lo más importante para desempeñarse correctamente en la profesión del Derecho, mientras que el 23% de los abogados de 31 a 40 años aseguraron que sí lo es, y el 24% de los mayores de 40 años, contestaron que tiene una gran importancia.
Andrés Guzmán Caballero, CEO de Adalid, analiza esta tendencia como un apego de los jóvenes a los libros físicos sin descartar que la mayoría de ellos, pertenecientes a una generación digital, sin darse cuenta, se benefician de muchos procesos automatizados por medio de programas de software y aplicaciones con los que conviven rutinariamente.
Aplicaciones como I ley, de búsquedas jurídicas, Monolegal de notificaciones, TrialPad, un organizador de documentos para audiencias, DocScanner, para tomar imágenes en PDF, CallTrack, para grabar llamadas, LogMeIn, para acceder remotamente a un computador, Dragon Dictation para dictar textos, o EV Lav, un laboratorio forense en la nube que analiza correos electrónicos, fotografías, páginas web y mensajes de chat, hoy son muy buenas herramientas para el trabajo de los abogados, así como los dispositivos electrónicos.
Sobre el uso de estos, también indagó Adalid, encontrando que los abogados, en un 61% ya no pueden prescindir de sus smart phones, el 5% de sus tabletas y el 32% de sus computadores portátiles. Pero con estas cifras, puede observarse que, dejando aparte el smart phone, el uso de dispositivos portátiles en el medio del Derecho colombiano, realmente no es contundente.
Ahora, quienes si los usan, aseguran, en un 69%, que en sus dispositivos tienen descargados programas o aplicativos específicos para realizar su trabajo, mientras los que están en el 31% restante no lo hacen.
En cuanto al uso del PC en sus oficinas, el número sí es radical, con un 98%, pero sólo el 63% de estos usuarios trabajan con programas especializados o relacionados con su profesión en este tipo de equipos para brindar mejores resultados a sus clientes.
Finalmente, Adalid quiso averiguar si en el medio legal colombiano pronto dejarán de verse los expedientes de juzgados y oficinas, archivados en carpetas viejas, amarradas con cuerdas y arrumadas hasta el techo, y descubrió que la tendencia se mueve hacia el almacenamiento en la nube pues un 42% de los abogados consultados, aseguraron que hoy guardan la gran mayoría de sus archivos y material en este nuevo medio virtual.










