Luego del año más difícil que hemos vivido en muchas décadas, arrancamos el 2021 con una esperanza renovada. Esperando que todos nuestros seres queridos sigan con buena salud y podamos contar con un trabajo que nos permita tener los ingresos para poder una vida tranquila. Como sabemos 2020 fue un año muy difícil de salud pública, con unos efectos desastrosos en términos económicos y laborales, por eso a quienes continuamos con un trabajo formal debemos ser muy agradecidos, pero igualmente cautelosos. Todavía no se ha superado la pandemia, todavía hay muchos riesgos latentes, y eso debe ser un motivo para tomar decisiones mucho más racionales y objetivas. En particular, hago referencia al uso de las cesantías para el 2021.
Este mes, puntualmente hacía el 12 de febrero (la ley dice que el 14 o antes, pero 14 de febrero es domingo), se pagarán las cesantías a quienes son dependientes formales, si bien por los fuertes efectos sobre el mercado laboral de 2021 se espera que ese recaudo caiga en términos absolutos, serán más de 7,5 billones de pesos que se pagarán a los trabajadores en Colombia, recordando que es un salario mensual básico del 2020, o proporcional si trabajó menos, consignado a un fondo de cesantías Colfondos, Porvenir, Protección o Skandia. Estos recursos, a los cuales solo accede el 35% de los ocupados en Colombia, es decir una pequeña parte de todos los trabajadores, deberían ser usados con fines mucho más enmarcados en contingencias laborales, pues como dije anteriormente los riesgos todavía son muy elevados, y nada garantiza que logremos preservar nuestro trabajo de forma indefinida.
En 2020, con todos los choques económicos que presentamos, el uso de cesantías tuvo un comportamiento distinto a los años anteriores, aunque si bien no tan marcado como se hubiese esperado por la magnitud del choque. En total se retiraron 6.2 billones de pesos, lo que representa un incremento del 4% con respecto a 2019. Los dos rubros que jalonaron este crecimiento fueron terminación de contrato que creció 7%, ubicándose en 2.2 billones de pesos, y el rubro que se creó como parte de las medidas de emergencia económica que fue para quienes hayan enfrentado una disminución de sus ingresos, por el cual se retiraron 355 mil millones de pesos. Estos dos rubros atendieron a más de 1.5 millones de personas, y les permitió a todos ellos estar mucho más tranquilos mientras se estabiliza de nuevo el mercado laboral. Algo que no se veía en la serie histórica es que todos los demás rubros presentaran una disminución con respecto al año inmediatamente anterior, acá se observaron caídas de 18%, 7% y 4%, para Educación, mejoramiento de vivienda y compra de vivienda. A pesar de estas caídas, los montos retirados para estos fines son muy importantes donde para compra de vivienda se retiraron 1,7 billones, y para educación 489 mil millones. Esto quiere decir que estos recursos fueron unos aliados para los trabajadores para cumplir con sus obligaciones adquiridas previamente.
Así mismo, creemos que el 2020 debe ser un año que nos muestre la utilidad de mantener estos recursos para contingencias laborales. Con total seguridad algunas personas que se quedaron sin trabajo en 2020, no contaron con unos recursos importantes ahorrados en cesantías por haberlos destinado a otros fines en años anteriores, de ahí la importancia de ser cada vez más juicioso con estos recursos y siempre tener un colchón importante ahorrado con el único objetivo de hacerle frente a un momento de desempleo (o disminución de ingresos). A eso invitamos a los colombianos este nuevo año, donde debemos continuar con un optimismo moderado con respecto al mercado laboral.










