Nuestra realidad latina, conlleva una diversidad de culturas, formas de trabajo, e idiosincrasias, que varían de país en país; e inclusive de ciudad en ciudad dentro del país; Bajo esta realidad, uno de los retos más fuertes de un empresario, en nuestra región, es implementar un sistema de gestión de recursos empresariales de clase mundial, y no morir en el intento; En este artículo, pretendo esbozar tres grandes elementos que considero claves para iniciar este reto.
¿Qué proveedor debo escoger?
Estoy en la industria de ERP desde hace 14 años, en diversos roles; Siempre con todo cliente, me hago la siguiente pregunta: ¿Realmente soy el correcto proveedor para este Cliente?, esto no significa que sea mejor o peor que mi competencia; Significa saber si mi tipo de experiencia, defectos (siempre los hay, si están analizando un proveedor que dice no poseerlos, descártenlo inmediatamente), forma de trabajo, cultura empresarial encajan o no con la de mi cliente. Este análisis es más importante que el tipo de tecnología o la marca a escoger, tómese el tiempo de averiguar estas variables; Recordemos que implementar un ERP es el símil de un matrimonio, su proveedor es alguien con quien va a convivir y más vale que tome la mejor decisión, porque tendrá que verlo a diario.
¿Estoy listo para adaptar mi negocio a un ERP?
Tan importante, como escoger al proveedor, es ver si mi empresa, está lista para ser un buen cliente; Debe poseer al menos: Un equipo humano abierto a sacarle el mejor provecho al ERP (no ponga sus problemas actuales en pantallas más bonitas), procesos definidos, que se trasladan luego en pruebas claras y precisas, metodología interna para gestión de proyectos y un líder interno catalizador del cambio, con poder fuerte para toma de decisión; Este último punto quizás es el más importante, todavía no conozco proyecto de ERP en el cual no exista, una buena discusión entre Gerencias, por la definición de un proceso o control en el sistema, y más vale que cuando esto suceda, tenga un líder fuerte interno que lo resuelva, porque le tengo noticias, esto no lo va a resolver el proveedor ni el mejor software del mundo.
¿Tengo las personas correctas para sacarle el mejor provecho a un ERP?
Implementar un ERP, significa operar el corazón de su cadena de abastecimiento y finanzas; Haciendo la similitud con un tratamiento médico, usted puede contratar al mejor galeno y estar en el mejor hospital del mundo, pero si usted no sigue las indicaciones del especialista, con seguridad espere una desmejora en su salud. Sí señor empresario no exagero, implementar y mantener un ERP significa comprometer a su empresa, a seguir lo que su proveedor y las buenas prácticas le indican, significa un cambio de vida para su empresa; Hágase esta pregunta, ¿Mis colaboradores, están dispuestos a comprometerse y son los indicados para el tratamiento que necesita mi empresa para mejorar? Si su respuesta es no, haga cambios, previo a empezar su proyecto ERP, le aseguro que si no los hace va a fallar en el intento.
Como reflexión final, antes de embarcarse a un proyecto ERP; Tome muy enserio su nivel de compromiso, equipo humano y cultura empresarial; puesto que, si no los tiene muy bien cimentados, ningún ERP va a resolver sus necesidades; y acabará gastando mucho dinero, sin una ganancia real para su negocio.










