Marzo de 2020 pasará a la posteridad como una fecha histórica para la humanidad, tiempo en que una pandemia nos hizo retornar a nuestros hogares y empezar a mirarnos, sentirnos, habitarnos de una forma diferente. Nos tapamos los rostros y restringimos sustancialmente nuestra comunicación.
La educación, centrada preferencialmente en la relación personal del profesor con el alumno tuvo su momento más inédito, por lo menos de los últimos tiempos. La virtualidad venía “ensayándose” de manera muy tímida y hasta recelosa por algunas instituciones; pero no era una apuesta generalizada, normalmente impregnada de dudas sobre su calidad, impacto en el alumno y limitada posibilidad de interacción y aprendizaje social.
La formación presencial se fortalece con educación off & online
La educación presencial no desaparece y se hace más relevante en los niveles básicos (preescolar y primaria) y medios (Secundaria), en donde son más necesarios los espacios de socialización y de contacto directo con los maestros. Comienza a fortalecerse el aprendizaje híbrido: lo mejor de lo presencial con lo mejor de lo virtual mediante la oferta de programas duales, virtuales o a distancia que están viendo incrementada la demanda en algunos segmentos de la población, especialmente postgrados. Se transforma el rol del profesor porque se empiezan a suscitar aprendizajes más personalizados.
Didácticas híbridas & énfasis en experiencias de aprendizaje
Lo estudiantes demandan experiencias presenciales enriquecidas con ambientes virtuales con una mayor flexibilidad en los tiempos de aprendizaje y menor duración de las carreras. Se fortalecen las certificaciones laborales vinculadas a los programas académicos para inserción temprana al mercado laboral. Hay mayor énfasis en los resultados de aprendizaje por competencias mediante metodologías “aprender haciendo”, cerrando brechas entre teoría y práctica.
Oferta global de servicios educativos
Entendimos, a partir de la asistencia remota y las estrategias virtuales, que podemos estar conectados en cualquier momento con cualquier lugar del mundo. La pandemia generó oportunidades para facilitar la asistencia de expertos internacionales en eventos e incrementó la participación de las personas en los mismos. Asistiremos, por tanto, a un incremento de oferentes internacionales, quienes tendrán mayor presencia en Colombia y otros actores harán parte de la oferta educativa: Google, YouTube, alianzas internacionales, empresas. Habrá una mayor demanda por cursos, certificaciones e insignias (micro máster) gratuitos y en línea.
Tele trabajo y trabajo remoto
Cambios en la demanda de programas de postgrados y de formación continua ocasionados por el incremento en el teletrabajo y trabajo en casa. Muchas empresas se dedicarán a solucionar las necesidades de trabajar desde casa. La casa cambia de ubicación. Posible reformulación de los espacios de trabajo y estudio en los Campus universitarios.
La asequibilidad manda
Mayores competencias digitales generan demandas de digitalización de las instituciones. Demandas tecnológicas crecientes por parte de los usuarios.
Nuevos modelos organizacionales para las Universidades
Requerimientos por una mayor eficiencia y eficacia por parte de las universidades. Se consolidarán las alianzas entre instituciones de educación superior, empresas y diferentes organizaciones sociales. Servicios institucionales virtuales. Se fortalecerán las unidades de servicio universitario virtual.
Humanismo, salud y tecnología se convierten en temas de punta
Se fortalecerán áreas como la telemedicina y cuidado de las personas. Habrá mayores requerimientos por currículos para toda la vida y para las familias. Las personas buscarán con mayor fuerza espacios para la Espiritualidad. Se consolidan las tecnologías emergentes: Robótica, Nanotecnología, Genómica, Big Data, Biomedicina, Inteligencia Artificial.











LAS PONENCIAS SON MUY INTERESANTES, LO CUAL PERMITE ESTABLECER VÍNCULOS EN LA TRIDIMENSIONALIDAD DE LAS PERSONAS CUERPO, MENTE Y ALMA.