“Gracias a las vacunas se evitan entre 2 y 3 millones de muertes cada año, pues al estar al día con las vacunas se puede ayudar a proteger a la familia de más de 11 enfermedades graves como son: polio, sarampión, tos ferina, rubeola, hepatitis B, difteria, tétanos, parotiditis, meningitis, tuberculosis y neumococo. Además, si todos los niños fueran vacunados se podrían salvar 1.5 millones de vidas más.”
Hoy, a portas de cumplirse un año del inicio de la pandemia en nuestro país, estamos, por fin, recobrando la esperanza y la alegría que nos caracteriza como colombianos gracias al proceso de vacunación que se inició recientemente y con el que se espera cortar la cadena de contagios.
Hablar de vacunación en esta época, después de tantos momentos de tristeza, zozobra e incertidumbre, sin duda, es pensar únicamente en la dosis que nos protegerá del COVID-19, pero es el momento oportuno para hacer una reflexión sobre la importancia de las vacunas y entender un poco por qué desde Sura consideramos a las vacunas, aliadas de vida.
Empecemos recordando que cuando un virus o una bacteria nos ataca, automáticamente se activan nuestras defensas para hacerle frente, los médicos lo llaman sistema inmune. Como se trata de una emergencia, imaginen las defensas como el equipo que está en la primera fila que debe salir sin un plan organizado; en algunas ocasiones logran controlar la situación, pero en otras, el ataque proviene de un rival más fuerte o que no conocen y es ahí donde juegan un papel fundamental las vacunas.
Cada vez que en el mundo aparece un nuevo virus o bacteria, los científicos se dedican a estudiarlo para preparar una sustancia líquida llamada vacuna, diseñada para que una vez ingrese a nuestro cuerpo (inyección o gotas), le muestre al sistema de defensas todas las características de ese rival del que tiene que estar atento, para que lo conozcan, lo memoricen y cuenten con un plan organizado y con un equipo suficientemente fuerte para neutralizarlo en caso de presentarse.
En otras palabras, a través de las vacunas se le muestra al cuerpo una foto del virus o bacteria para preparar sus defensas, sin necesidad de contagiarlo. A partir de este punto, nos proporciona defensas para que, junto a nuestro sistema inmune, podamos reducir las probabilidades de contraer el virus y en caso de que el virus ingrese al cuerpo, disminuye el riesgo de que nos enfermemos gravemente o desarrollemos complicaciones graves.
Pero esto no es algo nuevo pues las vacunas han sido aliadas de vida desde hace cientos de años y como sociedad hemos sido testigos de grandes logros alcanzados como eliminar la viruela y casi que desaparecer la poliomielitis, entre muchos otros éxitos que han hecho que las vacunas estén consideradas dentro de los mayores avances de la humanidad.
Gracias a las vacunas se evitan entre 2 y 3 millones de muertes cada año, pues al estar al día con las vacunas se puede ayudar a proteger a la familia de más de 11 enfermedades graves como son: polio, sarampión, tos ferina, rubeola, hepatitis B, difteria, tétanos, parotiditis, meningitis, tuberculosis y neumococo. Además, si todos los niños fueran vacunados se podrían salvar 1.5 millones de vidas más.
Ahora, si logramos ver la importancia de las vacunas en la historia, entenderemos por qué es más seguro decirle SÍ a la vacuna contra el COVID-19, en lugar de exponernos al contagio sin ninguna protección ante un virus que aparte de transmitirse con facilidad, puede causar complicaciones médicas graves y provocar la muerte en algunas personas.
Con el Plan Nacional de Vacunación, liderado por el Ministerio de Salud y Protección Social, se espera cortar la posible cadena de contagio y contribuir con la protección de las personas que nos rodean, en especial de quienes tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades o complicaciones médicas graves por causa del actual coronavirus. Por eso, es momento de comprender desde la solidaridad la prioridad que tienen las poblaciones especiales por su vulnerabilidad.
Es momento de informarnos, de conocer los beneficios de la vacunación y de invitar a nuestros seres queridos a que también le digan sí a la vacuna, pues al hacerlo le estamos diciendo sí a cuidarnos nosotros mismos, a cuidar a nuestra familia y amigos y como una muestra de solidaridad con nuestra comunidad en general.
Además, continúa siendo el momento del autocuidado y de no bajar la guardia ante las medidas sanitarias para evitar la expansión del covid-19 durante la implementación del plan de vacunación. Recordemos la importancia de lavarnos las manos, de usar el tapabocas y de mantener el distanciamiento social.
Recordemos que el verdadero riesgo es contagiarse, ir a una UCI y tener que superar las secuelas que puede dejar el COVID-19. No dejemos que el miedo decida por nosotros, informémonos y comprendamos que preparar nuestro sistema de defensas aplicándonos la vacuna, es la mejor decisión ¡DILE SÍ A LA VACUNA y asegurémonos de cuidar la vida!









