La inteligencia artificial revoluciona la certificación de competencias laborales en Chile, marcando un punto de inflexión en la manera en que se evalúan los oficios técnicos y operativos. Gracias al uso de tecnologías como la realidad virtual (RV) y la realidad aumentada (RA), los procesos de evaluación se están volviendo más objetivos, seguros y trazables, permitiendo medir el desempeño en entornos simulados sin exponer a los trabajadores a riesgos reales.
Durante años, la certificación ha sido una herramienta clave para validar las habilidades de los trabajadores. Hoy, esta práctica se fortalece con la incorporación de simulaciones inmersivas que reproducen escenarios de alto riesgo —como la operación de maquinaria pesada o el trabajo en altura—, ofreciendo datos precisos sobre las reacciones y decisiones del evaluado. “Estas herramientas permiten observar cómo responde una persona ante situaciones críticas y medir su desempeño con mayor precisión. Además, la IA automatiza correcciones y análisis, aunque aún queda mucho por desarrollar”, explicó Carolina García-Huidobro, gerente técnica de MG Certifica.
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El impacto de la IA en este ámbito va más allá de la eficiencia. Las plataformas inteligentes reducen la variabilidad entre evaluadores, garantizan estándares homogéneos y generan reportes automáticos que mejoran la trazabilidad del proceso. En términos prácticos, esto se traduce en más seguridad, agilidad y calidad, tanto para los trabajadores como para las empresas. Además, los datos recopilados pueden alimentar planes de capacitación y estrategias de mejora continua, fortaleciendo el vínculo entre formación y productividad.
Según García-Huidobro, la digitalización del sistema de certificación en Chile representa una oportunidad para ampliar la cobertura y fortalecer la confianza en los procesos. “En el ámbito de los oficios técnicos y operativos, la IA permitirá ampliar las posibilidades de evaluación, especialmente mediante simuladores y entornos virtuales. Sin embargo, aún estamos en una etapa inicial: estas tecnologías siguen siendo costosas y requieren una regulación adecuada”, señaló.
El futuro de la certificación laboral se orienta hacia una integración más profunda entre la tecnología y el aprendizaje. A medida que los centros de evaluación adopten herramientas basadas en inteligencia artificial, Chile se posiciona como referente regional en innovación educativa y laboral, impulsando una formación más inclusiva, ética y adaptada a las demandas del mercado.
“Estamos viviendo una revolución tecnológica. Por eso, es esencial avanzar con políticas claras y marcos éticos que garanticen un uso justo y responsable de la IA en el trabajo, promoviendo siempre la innovación y el desarrollo humano”, concluyó la experta.
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