«Liderar desde la incomodidad sin sacar a las personas del centro de la escena, puede ayudarnos a seguir formando líderes que quieren seguir rompiendo paradigmas.»
Los que ejercen el liderazgo en los tiempos actuales tienen un gran desafío, no sólo tienen que estar atentos a que el equipo de trabajo se sienta escuchado y motivado, se sienta parte y perciba un buen clima laboral, que sea seguro, sino que también deben convivir con la incertidumbre, el cambio constante y aprender a manejar la incomodidad que estos factores generan a todo su equipo para poder seguir despertando sus talentos.
Cuando hablamos de incomodidad en el liderazgo nos referimos a impulsar en los miembros del equipo esa inquietud de querer salirse de su zona de confort, de esforzarse para lograr aquello que les cuesta y de pasar de la inseguridad a la confianza del hacer y saber. Invitarlos a que se atrevan a moverse de una etapa a la otra, abrazando el cambio y entendiendo que al final de cada proceso podrán evidenciar la recompensa.
A algunos miembros del equipo puede que la incomodidad les genere resistencia, mayor incertidumbre y/o falta de voluntad. Es normal que eso pase, porque los cambios generan inquietud, crecimiento y la posibilidad de un progreso sin límites. Los buenos líderes son motivadores del cambio constante. A continuación me gustaría compartirles 5 tips a considerar antes de que empiecen a incomodar a su equipo:
Le puede interesar: Formación en Liderazgo Empresarial
- Abrazar el cambio: El equipo debe comprender que cuando hay incomodidad, es porque estamos atravesando un proceso de aprendizaje, de cambio y crecimiento personal y profesional. Como líderes, debemos acompañar a nuestros equipos a que vivan el desafío y logren conquistar las batallas que se presenten.
- Aprender a desaprender: Acompañarlos en este camino de la incomodidad, que implica cambiar la forma de hacer, derribando las limitaciones y descubriendo nuevas habilidades.
- Delegar: Si buscamos generar una incomodidad sana para impulsar el desarrollo de nuestro equipo, vamos a tener que delegar y confiar en que serán capaces de hacer lo que se propongan. Es importante la buena comunicación en este punto, que no queden dudas del objetivo que se busca y el por qué se debe hacer.
- Reconocer: Es importante y valioso reconocer el esfuerzo y los avances que va logrando el equipo. Los caminos desconocidos generan inseguridad y falta de confianza en uno mismo, un reconocimiento a tiempo ayuda.
- Feedback: Toda etapa de aprendizaje y desarrollo debe ser apoyada con un feedback. Aprovecha el espacio para descubrir qué sintieron con el desafío, qué aprendieron y qué hubieran hecho diferente. Es un buen momento para promover que reflexionen sobre las oportunidades y logros alcanzados.
Los que lideramos equipos, tenemos la misión de seguir formando nuevos líderes capaces de gestionar el cambio, logrando que lo incómodo sea parte del desarrollo y no un factor que pueda afectar el buen clima laboral o la armonía de una organización.
Incomodidad proviene del latín “incommoditas” y significa “cualidad de tener molestia o necesitar esfuerzo” toda molestia conlleva un esfuerzo para salir de ella. Liderar desde la incomodidad sin sacar a las personas del centro de la escena, puede ayudarnos a seguir formando líderes que quieren seguir rompiendo paradigmas.
Lea también: Desarrollando Habilidades de Liderazgo en la Nueva Realidad










