LO QUE PODEMOS ESPERAR DE LA REFORMA TRIBUTARIA

LO QUE PODEMOS ESPERAR DE LA REFORMA TRIBUTARIA
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Las necesidades de humildad son un buen ingrediente en las dosis que deben consumir los gobernantes del siglo veintiuno. La nobleza que destacó a personalidades como Gandhi, Sor Teresa de Calcuta y Nelson Mandela podría ser un buen manual para embajadores, líderes políticos, ministros y presidentes que en sus campañas juraron convertirse en emisarios de paz y promotores de bajos impuestos. Se hace necesario cambiar la estrategia de quienes dibujan destinos halagadores en materia económica, financiera, tributaria, y la reforma de seguridad, salud y educación, pero que una vez elegidos olvidan sus buenos propósitos.

“Se ha considerado
enmarcar el IVA
en tres grupos del
5%, 10% y 19%, incrementando la
tarifa del Impuesto
al Valor Agregado (IVA) que podría
pasar del 16 % al 19 %.”

Administrar los dineros del pueblo exige un compromiso y delicadeza absoluta por cuanto ello corresponde a una sagrada misión que se resume en encomendar a terceros el bien ajeno. La creación de nuevas cargas tributarias no puede calificarse como la definición de nuevas políticas para reorganizar las finanzas del Estado bajo lemas incomprensibles como la contribución a un Estado mejor. Lo anterior desconoce la afectación gradual del ingreso per cápita como consecuencia de errores que equivocadamente tienen que ser subsanados por los justos.

Es urgente detener  los incrementos graduales en impuestos, pues los mismos minan la capacidad de subsistencia del ciudadano. Las reformas deben es atacar en forma real y contundente la corrupción como único responsable del déficit fiscal y debilitamiento de la capacidad financiera del Estado. La desviación de recursos, cobros de comisiones y malos manejos que en forma tardía logran comprobarse y castigarse, hacen que algunos, mal llamados líderes, evadan su responsabilidad y necesaria indemnización al país.

Recordemos que la reforma tributaria de 2014, dentro de los pocos alivios en esta escalada de incrementos, contempló que solo se mantendría el  4×1000  hasta el año 2018 e iniciar su desmonte progresivo en el año 2019 en donde se pasaría a una tarifa del 3*1000; y se eliminaría a partir del 1o. de enero del 2022. Sin embargo a finales de 2015 se conocían publicaciones de la comisión para la equidad que, sin hacer honor a su nombre, proponía incrementar algunos gravámenes y conservar el impuesto del 4×1000.

De acuerdo con las publicaciones económicas de finales de 2015; en medio de una delicada situación económica, en la que la inflación superó el 6 % , la devaluación del peso encarecía los insumos de los industriales  y el precio del petróleo empezaba a hacer mella en la finanzas del Estado; el Gobierno se  venía preparando para dar la batalla por la reforma tributaria que se  esperaba tramitar en el Legislativo en el primer trimestre de 2016 y que fue  suspendido aparentemente por debilitamiento  en la  imagen política.

Se anuncia que esta reforma se tramitará en el segundo semestre de 2016 y que en la misma se considerarán las recomendaciones de la comisión tributaria que incluye ampliar la base tributaria del IVA, reestructurar el esquema de tributación sobre renta y utilidades y eliminar el impuesto al patrimonio. En este sentido se dice que se ha considerado enmarcar el IVA en tres grupos del 5 %, 10% y 19%., incrementando la tarifa del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que podría pasar del 16% al 19%. En materia de renta se propone fijar la tarifa entre el 30% y 35% para personas jurídicas e incrementar la base de tributación para personas naturales, con la posibilidad que de dos millones de colombianos que actualmente declaran renta pasen a declarar cinco millones de personas. Finalmente, se espera aumentar una tercera parte en la tasa de los impuestos a los combustibles e igualar la tarifa de gasolina y diésel.

De otra parte, se propone que las entidades sin ánimo de lucro, las asociaciones, fundaciones y corporaciones sean contribuyentes de renta y complementarios, conforme a las normas aplicables a las sociedades limitadas, salvo las que califiquen expresamente como NO contribuyentes y aquellas que soliciten y sean admitidas al Régimen Tributario Especial RTE.

Concluyen las publicaciones que aún es incierta la fecha de promulgación de la reforma pero se presiente que no pasará de este año a pesar de que algunos congresistas son conscientes de que se juegan su capital político al aprobar una medida que afecta directamente el bolsillo de los contribuyentes. Si bien se presume que existirá respaldo en el congreso, se escuchan voces aisladas de congresistas para expresar su inconformismo por nuevas alzas tributarias. Algunos líderes incluso han llegado a publicar frases de confrontación como: “Nuestros sabios tributaristas creen que disminuyendo el consumo de las personas y de las familias se compone la economía.”

Confiamos en que Dios ilumine a quienes deben tomar las decisiones para una verdadera reforma tributaria, mediante la conformación de acertadas comisiones para la equidad; transformando el esquema de tributo de manera que los ciudadanos paguen lo justo, que se genere un verdadero control del gasto y que se condene oportunamente a quienes se les compruebe malversación de fondos públicos, cobro indebido de comisiones, peculado etc. Lo anterior para que nuestros Líderes a pesar de que no sean premiados, como los reconocimientos justos a Mandela, sí tengan el reconocimiento histórico como dignos representantes de la confianza de un Pueblo.

Por: Rodolfo Medina Rueda
Presidente OFC Auditores & Consultores

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