DUDAS EN LA MIGRACION A NIIFs

DUDAS EN LA MIGRACION A NIIFs
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La adopción integral de estándares internacionales de información financiera, garantiza mayor transparencia, claridad y oportunidad en la entrega de informes contables para la toma de decisiones tanto de inversionistas como de proveedores y en general de los usuarios de la información. Lo ideal es que logremos afirmar que en nuestro País se han adoptado sin restricción estándares internacionales de contabilidad y aseguramiento de la información y migracion y para ello debemos desprendernos de intereses particulares tanto en el sector público como en el sector privado.

Ya hemos vivido experiencias poco alentadoras como cuando se esperaba revelar la información contable ajustada a la inflación. En ese momento existía la esperanza de que los patrimonios se conservaran en pesos corrientes, de manera que la intención de los socios o accionistas de invertir una suma de capital específica se conservará en el tiempo.

Por Rodolfo Medina Rueda
Presidente OFC Auditores & Consultores

No obstante, predominaron otro tipo de intereses y su resultado fue la derogatoria de dicha norma, perdiéndose una gran oportunidad para apoyar el crecimiento y prosperidad de las empresas.

Recuerdo que a finales de los años 80 el Superintendente para el sector bancario, con acertada visión e iluminación de la Providencia, nos permitía concluir que el control del Estado no se logra con la sola revisión de los contratos. Sus conocimientos, estrategia, responsabilidad y convicción de lo que significa el control del Estado, conllevó a que el sistema financiero lograra en un corto plazo modernizar los procesos tecnológicos tanto al interior de la ente de control como de las empresas vigiladas, en lo que toca con los procesos de operación, administración de riesgos, calidad de información, divulgación, transmisión y análisis de la misma. A lo anterior se sumaron interesantes pronunciamientos contables para actualizar criterios en la calificación, valuación y clasificación de cuentas y procedimientos de auditoría adecuados.

Lo fundamental no sólo tiene que ver con el análisis de aspectos jurídicos, pues estos deben admitir también auditorías a la gestión y a la calidad de la información. Las auditorías de información deben tener en cuenta adecuados procedimientos técnicos de valuación y protección de los activos, correcta revelación, oportunidad y adecuado apalancamiento patrimonial frente a los activos de riesgo.

Estas reflexiones llevaron a que la mencionada superintendencia  divulgara normas  contables  ajustadas a la teórica moderna, con una suficiente profundización y calidad, sumados a la exigencia de  capitales mínimos, lo que pudo remplazar eficientemente al mal logrado proyecto de ajustes por inflación. Hoy el sector financiero ha sido uno de los más prósperos y su crecimiento, eficiencia, control y adecuada administración son la garantía de un sector sólido y competitivo.

Según el documento “Colombia hacia adopción y aplicación de la NIIF de Juliana Luna y Johanna Muñoz”; la Organización Mundial del Comercio, ha insistido mucho con la armonización mundial de las prácticas de contabilidad, con el propósito de dinamizar aún más los mercados, facilitando la inserción de los países en el comercio internacional. Esto es de interés nacional porque Colombia hace parte de la OMC y como tal ha tomado consciencia de la globalización actual, razón por la cual mediante la expedición de la Ley 550 de 1999 se establece: “Para efectos de garantizar la calidad, suficiencia y oportunidad de la información que se suministre a los asociados y a terceros, el Gobierno Nacional revisará las normas actuales en materia de contabilidad, auditoría, revisoría fiscal y divulgación de información, con el objeto de ajustarlas a los parámetros internacionales y proponer al Congreso las modificaciones pertinentes”.

No obstante, desmotiva como las nuevas decisiones de adopción de estándares internacionales de contabilidad podrían tener un final no tan halagador si continuamos con la idea de seguir regulando los procedimientos contables por vía de ley, decreto o reglamentación local. A pesar de que en Colombia a partir del año 1999 se acentuó el interés para iniciar el proceso migratorio a NIIFs, en los avances consagrados en la ley 1314 de 2009, decretos 4946 de 2011, 2784 de 2012 y 2706 de 2012 se esperaba su adopción definitiva. Pero surgen los decretos 3019 de 2013 y 1851 de 2013 y el pronunciamiento de la Alta Consejería Presidencia para la Gestión Pública y Privada en conjunto con el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, que hacen que las normas internacionales de contabilidad en Colombia se pospongan a partir de los años 2015 y 2016 y se establezcan excepciones en su adopción.

Ante la relativa complejidad en la traducción de algunas de las normas internacionales, la proliferación de normas legales y los aplazamientos para su adopción; surgen cada vez más y sin mayor control asesorías, especializaciones o diplomados para que los profesionales interesados busquen orientación a costos desproporcionados. Finalmente, escuchamos a más de un profesional con la frustración de no haber comprendido o aprendido lo suficiente, pero con la resignación de haber logrado un título que le garantiza conservar su contrato laboral o respaldar su posesión como auditor externo.

Coincido con el Dr. Samuel Mantilla, investigador y académico en temas contables; que el gobierno de Colombia publicó el Decreto 1851 del 29 de agosto de 2013 mediante el cual se reglamenta la Ley 1314 de 2009 ,“avanzando en la dirección contraria a las NIIF,” pues por una parte incorpora unas salvedades a la aplicación de las NIC 39, NIIF 9 y NIIF 4, en temas que son materialmente importantes para los establecimientos de crédito y compañías de seguros (medición y deterioro de cartera e inversiones y tratamiento de las reservas técnicas), y por otra abre todas las puertas para que la Superintendencia Financiera de Colombia defina las normas técnicas especiales. Así las cosas, las entidades vigiladas deben adoptar estándares internacionales con excepción de lo previsto para sus activos más importantes. De igual manera, se recomienda a los fondos adoptar estándares internacionales para el tratamiento de la cartera, midiendo la misma a costo amortizado pero tomando como tasa de referencia la tasa de interés de cada pagaré y no la tasa de mercado, por cuanto, según éstos, es imposible obtener dichas tasas.  Si eso es así para qué cambiar, si lo que se busca no es cumplir un estándar al acomodo, la facilidad o el menor esfuerzo, sino lograr la presentación de activos a su valor razonable. Nos preguntamos si estamos realmente adoptando estándares en Colombia, cuando para estas entidades no aplicamos estándares en los principales rubros del balance como son los préstamos y las inversiones cuyos saldos representan más del 80% de los activos. Si eso es así, ¿valió la pena tanta inversión, capacitación, esfuerzo, ajustes al software y cambios en los manuales de procesos y funciones?

El sector solidario continúa con la expectativa de conocer qué normas aplicar y qué normas no. En este punto ya se conocen pronunciamientos de organismos de carácter técnico como el CTCP que en su comunicación de julio de 2015, dirigida al Ministerio de Hacienda, confirma la recomendación para el sector solidario de no adoptar el método de valuación de cartera de crédito por pérdida incurrida, que señala el estándar. La conclusión del Consejo se basa en que, además de que las cooperativas de ahorro y crédito se asemejan a los establecimientos de crédito, en sentir del mismo existen dificultades en el sector solidario para obtener evidencia objetiva de las estimaciones de deterioro de la cartera de créditos y la inexistencia de un sistema de administración de riesgo de crédito. En consecuencia, recomienda el CTCP continuar con la norma local de pérdida estimada.

Lo anterior, a pesar de que en más de un dictamen de revisoría fiscal no se advierte la debilidad observada por el CTCP y el profesionalismo de los auditores muy seguramente les ha exigido verificar el sistema de riesgo. Ello sumado a que por los nuevos pronunciamientos de FOGACOOP las cooperativas de ahorro y crédito adoptan el SIG que incluye un amplio método de evaluación de riesgos de los activos y las nuevas exigencias de la Superintendencia de Economía Solidaria para profundizar en la evaluación permanente de riesgos y el fortalecimiento del patrimonio técnico.

Como resultado de las anteriores reflexiones podemos decir que algunos sectores de la economía continuarán con el método local para sus principales cuentas de balance, manteniéndose las dudas sobre la razonabilidad de los estados financieros.

Con relación al estándar PYMES, concluimos que los Fondos y Cooperativas claramente desarrollan operaciones de mandato en la medida en que reciben dineros de sus “ahorradores” y les entregan cuentas mediante la expedición de extractos. Las normas internacionales establecen que las PYMES son empresas que no desarrollan operaciones de mandato y en consecuencia no están obligadas a rendir cuentas. Sin embargo, las normas en Colombia para migración a NIIFs permiten que los Fondos y las Cooperativas se clasifiquen como PYMES.

Finalmente, el decreto 2548 de 2014 establece que “las bases fiscales de las partidas que se incluyan en las declaraciones tributarias continuarán inalteradas con el fin de permitirle a la ..DIAN medir los impactos tributarios de la implementación de las NIIF…las remisiones contenidas en las normas tributarias a las normas contables continuarán vigentes durante los cuatro (4) años siguientes”. Estos años se cuentan a partir de enero 1 de 2015 para los grupos 1 y 3 y a partir de enero 1 de 2016 para el grupo 2.

Surge el interrogante en cuanto a si realmente estamos ajustándonos integralmente a estándares internacionales, si podemos participar en mercados de capitales en cualquier parte del mundo, si podemos compararnos sin restricción con empresas similares de otros países y, lo más importante, si podemos tener la oportunidad de hacer crecer los patrimonios de las empresas por lo menos en el indicador de inflación para buscar en el mediano plazo el crecimiento y prosperidad de la economía. Lo único cierto es que las empresas del Grupo 1 y 3 ajustan sus contabilidades a NIIFs  a partir del año 2015 y las empresas del Grupo 2 a partir del  año 2016, con las inaceptables salvedades.

Esperemos que muy pronto quienes tienen la responsabilidad de orientar la economía se guíen por la iluminación de la Providencia para fomentar el crecimiento de las empresas, a través de la transparencia de la información y el fortalecimiento patrimonial.

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