Dilema de Estudiantes ¿Apartamento Compartido o Residencia para Jóvenes?

Dilema de Estudiantes ¿Apartamento Compartido o Residencia para Jóvenes?
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El arriendo es el rey en Colombia, ya que aproximadamente 17 millones de personas residen de esa forma en el país, más de un tercio de la  población. La capital de Colombia, Bogotá, es después de San Andrés, la ciudad con mayor número de arrendatarios y subarrendatarios (46.2%).

Pese a la gran oferta de arriendo en la ciudad, el precio sigue al alza, lo que provoca que se comiencen a posicionar alojamientos alternativos en Bogotá como una buena opción. Es el caso de las residencias para jóvenes estudiantes las cuales se erigen como un modelo de vivienda ideal para muchas personas, especialmente para estudiantes que proceden de otras ciudades.

La construcción de viviendas universitarias es una tendencia creciente en el mundo y actualmente dicho negocio inmobiliario aumenta a un 12-15% al año. Las grandes ciudades colombianas, no obstante, tienen un grave déficit de residencias para jóvenes, ya que, por ejemplo, solo existe una vivienda universitaria por cada 38.000 alumnos en Bogotá. En Santiago de Chile, una cada  29.000. En Madrid (España), por el contrario, una cada 7.000 estudiantes.

Anthony DiBiase

Presidente Livinn Bogotá

Decantarse para la vivienda de sus hijos entre apartamento o residencia universitaria es así un dilema que se le presenta a día de hoy a muchos padres en Colombia.

Para el Presidente de Livinn Bogotá, proyecto de vivienda universitaria que acaba de abrir sus puertas en Bogotá, Anthony Dibiase, “residir en este tipo de viviendas acaba siendo más barato ya que, como en el caso de Livinn, se adaptan a todo tipo de presupuestos y necesidades. Además, todos los espacios de los edificios y las comodidades están incluidos en el precio de la renta y la cercanía a las universidades hace que no haya que invertir un monto extra en transporte.”

Hagamos el cálculo de qué es más rentable para los padres.

Vivir en un estrato 3 en Bogotá supone un costo de 16.000 pesos el metro cuadrado, es decir, que en una vivienda de 60 metros cuadrados, promedio tamaño de las viviendas de la zona, el alquiler mensual se aproximaría a 960.000 pesos (480.000 para cada uno).

En Bogotá se han construido en los últimos meses varios megaproyectos de residencias para jóvenes, la mayoría situados en los estratos 3 de la ciudad. El alojamiento personal en estas residencias tiene un costo promedio de 1.400.000 pesos por persona, el cual crece o decrece en relación al número de compañeros con el que se comparte  el espacio.

Comparemos entonces el costo de vida para un estudiante que vive en apartamento de estrato 3 compartido con otra persona y el de un estudiante que vive en residencia para jóvenes, también con otra persona en estrato 3.

Un arriendo promedio en un apartamento de estrato 3 puede costar en torno a 480.000 pesos por persona al mes. Este precio es muy inferior al del arriendo en una residencia para jóvenes si solo tenemos en cuenta este valor, que ronda en su caso el 1.400.000.

No obstante, en el caso de las residencias jóvenes existen gran cantidad de servicios incluidos como el pago de la administración, los servicios públicos, Internet y TV, gimnasio e incluso, por cercanía a las universidades, el transporte.

Así, a los 480.000 pesos que costaría un arriendo en un apartamento en Bogotá habría que añadirle 50.000 pesos en promedio de gasto de administración, 100.000 de gasto en servicios públicos, 100.000 en Internet y TV, 80.000 en transporte y 150.000 pesos en gimnasio, lo que nos daría  un total de 960.000 pesos de costo de arriendo en comparación con el 1.400.000 que nos costaría vivir en promedio en una residencia.

Si se ve de esa manera, sigue pareciendo sustancial la diferencia de precio entre residir en un apartamento o hacerlo en una residencia. No obstante, vivir de una u otra forma tiene sus pros y sus contras.

-Cercanía al lugar de estudio o de trabajo.

En una ciudad donde el promedio de tiempo empleado en atascos es de hora y media en caso de poseer vehículo propio y de 1 hora en caso de trasladarse en transporte público, la cercanía al lugar de estudio o de trabajo es fundamental. El ahorro de tiempo, de estrés y la posibilidad de vivir alejado de la polución de la ciudad son factores que hacen muy importante que la residencia de la persona se encuentre cerca de su lugar de estudio o de trabajo.

– Ambiente propicio para el estudio o para el trabajo

. Es necesario que el joven resida en un lugar tranquilo donde pueda concentrarse pero también donde tenga relación con otros compañeros para poder avanzar en sus tareas. Según un estudio de Universia España, convivir en residencias mejora los resultados académicos de los estudiantes, ya que saber que todos los compañeros están estudiando, motiva también al estudiante a hacerlo. Que disponga de zona de estudio en su lugar de residencia y de buena conexión a Internet es básico.

-Seguridad.

La seguridad es un factor clave a la hora de elegir el lugar de residencia del joven para que pueda sentirse tranquilo en ella. Los últimos edificios preparados para vivienda de jóvenes disponen de los más evolucionados sistemas de seguridad, controlados por dispositivo móvil las 24 horas del día.

-Visitas.

Que el lugar de residencia permita que la familia pueda visitar al joven es fundamental para que, cuando lo necesiten, puedan compartir momentos muy valiosos con él. Para poder hacerlo, la familia debe anticiparse y preguntar si es posible que el lugar de residencia permita visitas con frecuencia.

-Interacción con otras personas.

Es muy importante que el joven se relacione positivamente con otros compañeros de estudio o emprendimiento. Por ello, se debe buscar un ambiente propicio para establecer relaciones profesionales y sociales.

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