Cesantías:¿Verdadera Protección al Cesante?

Cesantías:¿Verdadera Protección al Cesante?
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Mi situación laboral:

Todos los trabajadores en Colombia y en el mundo tenemos algún grado de incertidumbre, nadie sabe con total certeza cuál será su situación laboral en uno o dos años, incluso ni seis meses adelante. Existen múltiples factores que van determinando la situación laboral de las personas: contratos con término definido, coyuntura económica del país, una oportunidad de realizar otros estudios, reducción de personal, entre otros. Esta incertidumbre, la posibilidad latente de tener que pasar algunos meses buscando trabajo, la inestabilidad de algunos ingresos y/o trabajos han hecho necesario crear mecanismos que permitan a la población tener recursos ahorrados para enfrentar estas contingencias. Nadie está exento de estos posibles eventos desafortunados. Es por esta razón que se crearon las cesantías, como su nombre lo indica, en principio, son recursos para cuando la persona está cesante, es decir sin ingresos laborales, y garantiza su protección frente a estos acontecimientos.

Por: Jorge Llano Salamanca
DIRECTOR DE ESTUDIOS ECONÓMICOS ASOFONDOS

“Las áreas de recursos humanos,
son un actor determinante
dada la estrecha relación que
tienen con los empleados, estas deben
acompañar a sus trabajadores en las
decisiones que tomen relacionadas
con sus cesantías, comentarles para
qué deben ser utilizadas, explicarles
que todos somos susceptibles de
tener una contingencia laboral y motivar el
verdadero ahorro por parte de ellos.”

Con el paso del tiempo:

A medida que han pasado los años las leyes han ido modificando la naturaleza de esos recursos y se ha permitido su uso para diferentes fines, entre estos para la compra o el mejoramiento de vivienda y para educación, propia o de los hijos. Esta multiplicidad de usos de los recursos de las cesantías ha abierto la puerta para que la población con acceso a este dinero lo saque apresuradamente, esto bajo un elemento que parece muy arraigado a la cultura latinoamericana, todos creemos que jamás tendremos un periodo de cesantes, algo similar al pensamiento de muchos jóvenes que creen que jamás llegarán a la vejez.

Miras al futuro:

Toda esta concepción que afecta el ahorro acumulado de las economías latinas, va en detrimento del propio bienestar del afiliado, curiosamente es en estos países, con la cultura de vivir el presente sin analizar con mayor profundidad el futuro, donde los trabajos son más inestables y por ende hay mayor tránsito entre la formalidad e informalidad o entre estar ocupado y estar desempleado, tal y como lo ha estudiado el Banco Interamericano de Desarrollo.1 En este estudio se afirma que como resultado de la inestabilidad laboral propia de los países latinos existen grandes retos para lograr una efectiva protección de la población trabajadora y por ende se deben buscar grandes cambios para mejorar el bienestar de toda la población.

Ahora bien, teniendo presente este diagnóstico es necesario que todos realicemos un esfuerzo por lograr que efectivamente el dinero de las cesantías sea destinado a cubrir estas contingencias derivadas del mercado laboral. Esto no es una labor exclusiva del gobierno, esto necesita que todos participemos activamente en la educación financiera de la población para lograr mejores niveles de bienestar. Cada actor tiene una tarea relevante, el gobierno tiene que regular de forma adecuada el uso de la cesantías para evitar que la población utilice esos recursos para otros fines diferentes a las contingencias laborales, las administradoras de esos recursos deben buscar estrategias de asesoría para lograr aumentar el conocimiento y la conciencia sobre cuál es el uso adecuado de ese ahorro, las empresas, y dentro de estas las áreas de recursos humanos, son un actor determinante dada la estrecha relación que  tienen con los empleados, estas deben acompañar a sus trabajadores en las decisiones que tomen relacionadas con sus cesantías, comentarles para qué deben ser utilizadas, explicarles que todos somos susceptibles de tener una contingencia laboral y motivar el verdadero ahorro por parte de ellos, y por último, pero no menos importante, la población tiene un deber consigo misma, son las personas las que optan por destinar los recursos a otros fines, incluso a gastos recreacionales, quedando a la deriva en un evento desafortunado tal como un despido. Son los mismos empleados los que deben tomar conciencia, los demás actores somos unos consejeros, pero quienes toman las decisiones finales y quienes terminan sufriendo las consecuencias de sus actos son las mismas personas.

Cifras:

Esto es sumamente relevante en el contexto colombiano puesto que al observar las cifras de cuáles han sido los usos de las cesantías, de los cerca de 22 billones que se han retirado desde 2005, solo el 38% corresponde a una terminación del contrato y cerca del 27% es destinado para mejoramiento de vivienda, siendo este el segundo rubro más importante, esto es un motivo para alarmarse puesto que se demuestra que las cesantías están siendo destinadas para otro fines a los socialmente deseables. Incluso se ha identificado que este rubro, que por sí mismo no hace referencia a protección al cesante, ha sido el mecanismo por el cual muchos trabajadores han sacado sus cesantías para diferentes fines a los permitidos por ley. Es sumamente necesario que por medio de mayor educación financiera, mejores regulaciones e interés propio de los trabajadores demos un uso eficiente a las cesantías y logremos así una verdadera protección a todos los trabajadores del país. Es una labor constante y nos involucra a todos.

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